Redacción EC | 6 de enero de 2012
 

De acuerdo al Fondo de Defensa Ambiental  (FED), la mayoría de las personas que desarrollan asma probablemente tienen una predisposición genética pero también podrían haber experimentado “exposiciones ambientales críticas durante los primeros años de su vida”.

 

Las tasas de asma son más altas en áreas urbanas donde las emisiones de autos e industriales hacen la respiración difícil. Pero la calidad del aire ha mejorado en las ciudades estadounidenses en las últimas décadas, dejando a los investigadores desconcertados en cuanto a lo que está causando esta tendencia.

 

Una teoría es que la mejor higiene en los países desarrollados significa que los occidentales tienen menos exposición a bacterias, virus y parásitos, alterando su respuesta inmunitaria con el resultado de aumentar el riesgo de enfermedades alérgicas como el asma. Pero los investigadores creen que hay también otros factores.

 

Algunos estudios han mostrado una correlación entre el asma y la obesidad. Otras investigaciones han mostrado que el estrés psicológico puede provocar ataques de asma en aquellos ya predispuestos.

 

El Dr. Harold Nelson, profesor de medicina en National Jewish Health en Denver, explicó que el uso más frecuente de acetaminofén en niños, la exposición a rociadores de limpieza de casa, y la falta de Vitamina D probablemente también contribuyen a subir las tasas del asma.

 

El acetaminofén baja los niveles del antioxidante glutatión, teniendo como resultado un riesgo más alto de asma. Lo mismo ocurre cuando se irritan los pulmones a causa de la frecuente inhalación limpiadores en aerosol.

 

Acerca de la Vitamina D, varios estudios muestran que los niveles bajos de este elemento en madres embarazadas tienen como resultado más asma. Los que pasan mucho tiempo sin salir de casa son especialmente vulnerables a la deficiencia de Vitamina D, ya que la exposición a la luz del sol aumenta la capacidad del cuerpo para producirla.

 

El Dr. Nelson aconseja tomar medidas para bajar la exposición a estos “nuevos” factores de riesgo. Para empezar, renuncie al uso de limpiadores y ambientadores en aerosol en favor de líquidos y atomizadores. Las mujeres embarazadas pueden tomar suplementos de Vitamina D si lo necesitan. Y los padres deben discutir el tema de los analgésicos con sus médicos y considerar alternativas diferentes. EC

 

Información cortesía de Earth Talk

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