Detrás de I Can Only Imagine 2, está la desgarradora historia de Bart Marshall Millard, líder de la banda MercyMe.
La secuela llega casi 8 años después del lanzamiento de I Can Only Imagine.
Historia real detrás de I Can Only Imagine 1 y 2
La historia en la primera película inicia con Bart Millard diciendo que su canción “I Can Only Imagine” (que inspiró el nombre de la película) le tomó solo 10 minutos escribirla. No obstante, la cantautora Amy Grant lo corrige y le dice: “Esa canción te tomó toda una vida escribir”.
La violencia de su padre
Bart vivió una infancia marcada de violencia física y psicológica por parte de su padre. Mientras que en la primera película vemos solo una fracción de lo vivido, la realidad es más cruel y dura de digerir.
El cantautor ha relatado en entrevistas que se convirtió en la bolsa de golpeo de su papá. En una ocasión, recordó Bart, fue golpeado porque perdieron los Cowboys de Dallas.
En un clip de la película, Bart confronta a su padre y le dice que una ocasión fue golpeado tan fuerte que no podía acostarse de espalda y pasó la noche llorando.
La conversión a Cristo de su padre
Mientras que en la película vemos una historia condensada de todo el proceso de cáncer de páncreas que llevó a Arthur Millard (padre de Bart) a acercarse a Cristo, la realidad es que fueron 5 años de aprendizaje y crecimiento espiritual.
Arthur Millard pasó de ser un monstruo a la persona en la que Bart sueña con convertirse cuando sea grande.
El origen de I Can Only Imagine
El título de la canción viene de una conversación entre Bart y su abuela en el funeral de su padre: “Solo puedo imaginar lo que tu papá ve ahora (en el cielo)”.
Mientras en la película la canción es escrita al poco tiempo del fallecimiento de su padre, la realidad es que a Bart le tomó 7 años antes de que se sentara a escribir la letra que, en efecto, le tomó 10 minutos terminar.
¿Qué viene ahora con I Can Only Imagine 2?
Después de una historia de redención en la primera película, nos topamos con una nueva entrega en la que Bart nos cuenta sobre los problemas que vivió con su hijo.
La secuela de la película, que llega casi 8 años después, aborda también la historia de gratitud de otro gran cantautor cristiano, Timothy Timmons.
Desde el trailer podemos ver como la historia de Tim Timmons se acopla de manera paralela a la narrativa de Bart y su hijo.






