• Las sillas y otros muebles o aparatos que se colocan sobre el césped deberían ir cambiándose de posición cada cierto tiempo con el fin de que no se deterioren con mayor intensidad algunas áreas del mismo, hundiéndose y hasta volviéndose amarillentas.

• Regar el césped y las plantas del jardín con mayor frecuencia a las horas de menor temperatura, que vienen a ser las primeras horas de la mañana o entrada la noche, y hacerlo moderadamente.

• Fertilizar el césped y las plantas aplicando una libra de nitrógeno por cada 1,000 pies cuadrados.

• Las ramas de los árboles y las plantas trepadoras deben recortarse brevemente (no podarse), con el fin de que no estorben nuestra estancia en el jardín y también para proporcionar una imagen revitalizadora con la entrada del verano.

• Colocar las plantas en las zonas donde no reciban el sol de manera directa e ir eliminando constantemente las hojas marchitas de las mismas.

•  Si desea tener suficientes hierbas frescas para la cocina en el verano y el otoño, es una buena idea plantar cilantro, perejil, albahaca, entre otras, cada 6 semanas, comenzando en el mes de junio. Estas hierbas crecen pronto y le seguirán proporcionando buenos ingredientes para sus ensaladas y otros platos favoritos.

• Finalmente llene de alegría el ambiente de su jardín con plantas y arreglos colgantes que le dan una hermosura sin igual, tratando de escoger plantas que soporten las altas temperaturas del verano.

Mientras mejor mantenido y cuidado se encuentre su jardín, mayor será el gusto de sus familiares de pasar más tiempo en él. Los que más disfrutan del jardín en esta época son los niños, quienes además de estar gozando de sus vacaciones, sin las obligaciones de la escuela, encuentran su mejor entretenimiento en sus juegos en este lugar que para ellos es su refugio natural.

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