Una de las razones más comunes para llevar a un infante al pediatra es por las infecciones en los oídos. Casi ningún pequeño se salva de padecer este problema, ya que hasta la edad de tres años, tres de cada cuatro niños presentará esta condición.

En el argot médico la infección es conocida como otitis media, una inflamación en la parte media del canal auditivo usualmente causado por una bacteria.

Se sabe que las infecciones a menudo aparecen después de un resfriado o cualquier otra infección de las vías respiratorias que permite que la bacteria se desarrolle en el oído. El dolor punzante que provoca el llanto del bebé se debe al fluido que se acumula alrededor del ‘tambor’ en el oído. Otros síntomas de la infección es que el pequeño tenga fiebre y pérdida temporal de la audición.

Para diagnosticar la enfermedad, el doctor revisa el oído medio con un aparato especial. Si la zona presenta una tonalidad roja e hinchazón, el galeno recetará antibióticos para matar la bacteria.

La mayoría de los niños se sienten mejor después de un día de tratamiento. Pero el medicamento debe tomarse como lo indican las instrucciones, que por lo general señalan un periodo de diez días para evitar que la infección vuelva a presentarse.

En algunas ocasiones, la infección puede mejorar sin el uso de antibióticos. Por eso, si el diagnóstico no es seguro, puede esperar otro día para ver si el dolor desaparece por sí solo.

Cuando el problema es intermitente; o sea, que va y viene, el médico podría recomendar una pequeña intervención quirúrgica en la que al paciente se le coloca un diminuto tubo en el oído que mantiene la zona limpia y libre de infecciones. Este tubito puede permanecer en este sitio de 6 a 9 meses y requiere visitas regulares al pediatra hasta que se desprende.

Cómo prevenir las infecciones
La mejor manera de prevenir una infección en el oído es evitar aquello que signifique un riesgo. Por ejemplo:

• Mantenga al niño lejos del humo de segunda mano de los fumadores.
• No permita que el infante duerma con el biberón en la boca.
• Que todos en casa, incluyendo al bebé, se laven las manos para no diseminar gérmenes.
• Asegúrese de que el pequeño sea vacunado contra la gripe cada año.

Existe una nueva vacuna llamada PCV13 que protege contra algunas de las bacterias más comunes que causa infección en el oído, y está recomendada para niños menores de cinco años. Consulte con su médico para mantener las vacunas del niño actualizadas.

La otitis media puede ser dolorosa y frustrante, pero por lo general es fácil de tratar. Sólo es cuestión de tiempo para que los niños pequeños pasen de la edad en que es más común esta condición.

Información cortesía de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH)

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