Las investigaciones muestran que controlar la diabetes funciona mejor cuando los adultos y los jóvenes preparan un plan en equipo

La diabetes no es solo una enfermedad de los adultos. Es una de las afecciones crónicas más comunes que afectan a niños y adolescentes en los Estados Unidos. En la actualidad, afecta a unos 193.000 jóvenes menores de 20 años y las tasas de casos recién diagnosticados en jóvenes están aumentando.

Cuando una persona joven tiene diabetes, puede ser difícil determinar si es tipo 1 o tipo 2. En cualquier caso, controlar la diabetes es muy importante para la salud a largo plazo.

Los niños y adolescentes necesitan el apoyo de sus padres u otros cuidadores adultos para controlar su diabetes. El joven puede asumir gradualmente más responsabilidades, con el adulto monitoreando a distancia y haciendo los cambios necesarios.

Estas son las principales tareas que deben cubrirse en un plan de diabetes:

• Manejar los niveles de glucosa en sangre. Un objetivo importante para los jóvenes con diabetes es tomar los medicamentos según lo prescrito, en el momento adecuado y en la dosis correcta, incluso cuando se sientan bien. Las investigaciones muestran que las complicaciones de salud pueden reducirse, retrasarse o posiblemente prevenirse en gran medida manteniendo los niveles de glucosa en sangre cerca de lo normal. 

Enfermera atendiendo a un joven con diabetes• Adoptar hábitos saludables. Los jóvenes con diabetes deben seguir un plan de alimentación saludable que permita suficientes calorías para el crecimiento, pero que evite el agregado de azúcar y grasa. También es importante dormir lo suficiente. Algunas estrategias que los padres y los jóvenes pueden negociar son apagar los dispositivos electrónicos antes de acostarse y mantener un horario de sueño regular. Un tercer hábito saludable importante es la actividad física regular. Si es posible, los jóvenes deben controlar los niveles de glucosa en sangre antes, durante y después de un juego o un deporte, para ayudar a controlar los niveles de glucosa en sangre.

• Estar preparados para emergencias. Un «kit para llevar» que los jóvenes pueden armar con la ayuda de los adultos incluye al menos suministros y equipos médicos para una semana, un suministro de alimentos para tres días, listas de contactos de profesionales de atención médica y de emergencia, una lista de medicamentos que incluye dosis y horarios de dosificación y una lista de alergias. Durante la pandemia de COVID-19 se pueden agregar al «kit para llevar», cubrebocas, desinfectante de manos y toallitas desinfectantes.

• Controlar las complicaciones de la diabetes. El diagnóstico y el tratamiento tempranos pueden ayudar a reducir el riesgo de enfermedad cardíaca, pérdida de la visión, daño a los nervios y otros problemas de salud relacionados.

• Buscar apoyo de salud mental. Puede ser muy útil para los jóvenes con diabetes conectarse con otras personas de su misma edad que también tienen diabetes. Esto puede ayudar a reducir el estrés y la ansiedad, y aumentar la motivación para seguir un plan para controlar su diabetes. El equipo de atención médica del joven debe tener información sobre grupos de apoyo para jóvenes (en línea o en persona) y otros recursos de salud mental.

Para más información, visite www.niddk.nih.gov. EC

Cortesía de NAPS

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