Las vacunas son la mejor forma de proteger a sus pequeños contra enfermedades peligrosas

Redacción EC | 27 de septiembre de 2013

Los expertos de la salud están de acuerdo en que una de las mejores formas de proteger a sus hijos es asegurarse de que tengan todas las vacunas. Para ello le ofrecemos cinco razones que confirman esta declaración:

1. Las vacunas pueden salvar la vida de su hijo. Gracias a los avances en la ciencia médica, su hijo puede estar protegido contra más enfermedades que nunca. Algunas enfermedades que antes lastimaban o mataban a miles de niños han sido eliminadas por completo y otras están cerca de extinguirse, principalmente debido a las vacunas seguras y eficaces. Un ejemplo del gran impacto que tienen las vacunas es la eliminación del polio en los Estados Unidos. El polio fue una vez la enfermedad más temida de los Estados Unidos, ya que provocaba la muerte y parálisis en todo el país. Hoy, gracias a las vacunas, no hay informes de polio en los Estados Unidos.

2. La vacunación es muy segura y eficaz. Las vacunas solo se administran a los niños luego de una revisión larga y minuciosa por parte de los científicos, de los médicos y de los profesionales del cuidado de la salud. Las vacunas producen algún tipo de malestar; por ejemplo, dolor, enrojecimiento o sensibilidad en el lugar de la inyección, pero esto es mínimo comparado con el dolor, el malestar y el trauma de las enfermedades que previenen estas vacunas. Los efectos secundarios graves después de la vacunación; por ejemplo, una reacción alérgica grave, son muy poco frecuentes. Los beneficios de vacunar a sus hijos es para prevenir enfermedades son mucho mayores que los posibles efectos secundarios para casi todos los niños.

3. La vacunación protege a las personas que usted quiere. Los niños en los EE UU todavía se contagian de enfermedades que se pueden prevenir. De hecho, hemos visto resurgimientos del sarampión y de la tosferina (pertusis) en los últimos años. De enero a julio de 2013, se reportaron más de 11,000 casos de tosferina en todos los estados. El año pasado fue un año récord, con más de 41,000 casos reportados, el más alto desde 1955. Se reportaron también 18 muertes en 2012, la mayoría de ellas de bebés menores de 3 meses. Desafortunadamente, algunos bebés son demasiado pequeños para vacunarse completamente y algunas personas tal vez no puedan recibir determinadas vacunas porque tienen alergias graves, sistemas inmunológicos debilitados por enfermedades como la leucemia, o por otros motivos. Para que estén seguros, es importante que usted y sus hijos que puedan vacunarse, lo hagan completamente. De este modo, no solo protegerá a su familia, sino que ayudará a prevenir el contagio de estas enfermedades a sus amigos y seres queridos.

4. Las vacunas pueden ahorrarle tiempo y dinero a su familia. Es posible que a un niño con una enfermedad que se puede prevenir con una vacuna no lo dejen asistir a las escuelas o a las guarderías. Algunas enfermedades que se pueden prevenir con vacunas producen discapacidades prolongadas y pueden tener un alto costo económico por el tiempo perdido en el trabajo, facturas médicas o cuidados por discapacidad a largo plazo. Por el contrario, al vacunar a sus hijos contra estas enfermedades es una buena inversión y, por lo general, está cubierto por su seguro. El Programa de Vacunas para Niños (VFC, por sus siglas en inglés) es un programa con fondos federales que provee vacunas sin costo a los niños de familias de bajos ingresos. Para saber más sobre el programa VFC, visite http://www.cdc.gov/vaccines/programs/vfc/ o pregunte al profesional del cuidado de la salud de su hijo.

5. La vacunación protege a las futuras generaciones. Las vacunas han reducido y, en algunos casos, eliminado muchas enfermedades que mataban o incapacitaban gravemente a las personas hace algunas generaciones. Por ejemplo, la vacuna contra la viruela erradicó esta enfermedad en el mundo. Sus hijos ya no necesitan vacunarse contra la viruela porque la enfermedad ya no existe. Al vacunar a los niños contra la rubéola, el riesgo de que las mujeres embarazadas pasen el virus al feto o al recién nacido se ha reducido drásticamente, con lo que los defectos congénitos asociados con ese virus ya no se ven en los Estados Unidos. Si seguimos vacunando ahora y en forma completa, los padres del futuro podrán confiar en que algunas enfermedades actuales ya no existirán para lastimar a sus hijos en el futuro. EC

Para obtener más información, visite https://www.cdc.gov/vaccines

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