Según el reporte, los adultos comienzan a subir de peso cuando ya llevan más tiempo en el país y cuando ya están establecidos y familiarizados con la cultura. Pero, mientras esto sucede, son sus hijos los que engordan.

“Los niños recién llegados, las familias que menos se han adaptado, tienden a tener más problemas de obesidad”, aseguró el reporte.

Aunque el reporte no da a conocer las causas de este problema, Malena Perdomo, dietista y portavoz de la Asociación Dietética Americana,  asegura que los padres inmigrantes están constantemente ocupados. En consecuencia, muchas veces no tienen la oportunidad de llevar a sus hijos a realizar actividades físicas, lo que resulta en la obesidad.

“Por lo general los inmigrantes van a estar quizás trabajando más y se están adaptando a la vida rápida y entonces tienen más problemas en la selección de los alimentos. Se come rápido, se pide rápido”, dijo Perdomo.

En un país como Estados Unidos donde vive una alta población de inmigrantes, muchos de ellos hispanos, estos tienden a padecer de condiciones médicas causadas por el sobrepeso, como el colesterol y la diabetes entre otros.

El periódico The Washington Post, recientemente informó sobre un estudio federal que analizó a 21,000 niños de kínder a octavo grado, de los cuales una cuarta parte eran hijos de inmigrantes. En este estudio se identificó que entre los niños obesos, una gran mayoría de los padres no habla inglés, y que los casos eran prevalentes entre inmigrantes hispanos y no hispanos.

Factores que se pueden prevenir

El estudio no identifica exactamente las causas de este incremento de peso de los niños, pero sí cita algunos factores que podrían ser los culpables de este aumento de peso:

1. La alimentación alta en calorías

2. Pocos nutrientes en la comida

3. Consumo de refrescos con altos niveles de azúcar

4. Alto consumo de comida chatarra, y

5. Falta de ejercicio.

“Es la actividad física en lo que los padres van a tener que enfocarse mucho más, y mantener los buenos hábitos de nuestra dieta; y si hay que modificarla para hacerla más rápida, entonces hay que hacerlo, si es que los padres no tienen tiempo”, agregó Perdomo.

Muchas veces son los niños y jóvenes de hijos inmigrantes quienes asumen el liderazgo en algunas familias en decidir qué clase de aperitivos o snacks consumir, productos que por lo general son ricos en azúcar y grasa.

Algunos analistas aseguran que uno de los pasos de convertirse en “americano”, es participar en el consumismo, y eso hace parte también en la comida.

Perdomo recomienda que los padres estén vigilantes de la comida de los niños, eligiendo alimentos con menos calorías. También deben hacer ejercicio o actividades físicas y no dejarlos todo el tiempo frente al televisor.

Si están en busca de comidas rápidas “también hay comidas rápidas con menos calorías”, concluyó Perdomo.

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