Pablo Scarpellini. Los Angeles | 30 de septiembre de 2011

 

La incompetencia de Conrad Murray mató a Michael Jackson. Esa fue la primera y más determinante conclusión a la llegó el fiscal David Walgren en el juicio por la muerte de Michael Jackson. Walgren habló de “negligencia” y de “indiferencia” por parte del médico para describir su actuación en las últimas horas del rey del pop, el pasado 25 de junio de 2009.

 

Walgren fue repasando toda la evidencia contra el médico de origen caribeño, desde el testimonio del guardaespaldas de Jackson, Alberto Alvarez sobre su ayuda para esconder medicamentos antes de que llegara la policía de Los Angeles, hasta el relato de Murray sobre la noche de los hechos, aquel fatídico 25 de junio de 2009 en que el corazón de Jackson no pudo resistir otro poderoso coctel de sedantes.

 

Incluyó una poderosa imagen del cuerpo de Michael Jackson tendido en una camilla, ya cadáver para acompañar su línea de investigación.

 

De acuerdo al testimonio de Murray repasado por Walgren, el intérprete de “Thriller” comenzó a recibir sedantes a la 1:30 de la madrugada de forma escalonada, hasta que a las 7:30, ya desesperado, solicitó que Murray le administrara el propofol para dormir, aunque eso significara perderse el ensayo del día siguiente como parte de su preparación para la vuelta a los escenarios en verano.

 

“No puedo funcionar sin dormir. Voy a tener que cancelar”, le dijo Jackson a su médico, por lo que pidió “su leche”, término con el que Jacko se refería habitualmente a la anestesia que recibía casi a diario, según los informes de la acusación.

 

Asimismo, Walgren calificó de “manifiesta negligencia” el proceder de Murray, o lo que es lo mismo, de homicidio involuntario por el que está acusado y por el que podría pasar cuatro años entre rejas.

 

De acuerdo al fiscal, “no había la relación apropiada entre doctor y paciente, sino una de empleado y empleador. Murray no veló por los intereses de Michael Jackson ni por su salud, sino por los 150.000 dólares al mes que recibía. Era un empleado y así actuó, no como un profesional de la medicina usando los criterios apropiados”, argumentó.

 

Además de eso, Murray “engañó a los paramédicos” que llegaron a la residencia particular de Jackson aquel día, una mansión alquilada en Holmby Hills, “y a los médicos del hospital UCLA cuando estaban tratando de salvarle la vida”.

 

Por su parte, Richard Seneff, uno de los paramédicos que se presentó en el dormitorio de Jackson, aseguró que podría haber salvado la vida del cantante de haber recibido la llamada de emergencia unos minutos antes. Además, el especialista del Departamento de Bomberos de Los Angeles aseguró que Murray le dijo haber llamado al 911 nada más ver que ‘Jacko’ no reaccionaba, pese a que otros testigos han asegurado que tardó más de 20 minutos en hacerlo.

 

Seneff, un paramédico con 27 años de experiencia, llegó con una ambulancia al 100 N. de Carolwood Drive. Una vez en el dormitorio principal de la casa, en la segunda planta, Seneff se encontró con Jackson tendido sobre la cama, “en pijama y extremadamente flaco”, mientras Murray y un guardaespaldas trasladaban su cuerpo al suelo.

 

Los paramédicos procedieron a conectar a Jackson a la máquina del electrocardiograma, cuya primera lectura fue plana. “No tenía pulso para nada y estaba muy frío al tacto”, para después confirmar la muerte del cantante unos minutos más tarde, en torno a las 12:57 de la tarde del 25 de junio. “Nunca vi señales de vida en él”.  

 

Murray informó a Seneff que Jackson había recibido Lorazepam unas horas antes, aunque el paramédico indicó que las explicaciones del médico de Jackson no tenían sentido. “Le pregunté varias veces por el estado de salud del paciente y no me contestó”. Después le dijo que no tenía nada, algo que no le encajó tras ver un tanque de oxígeno y un vial conectado al cuerpo de Jackson.

 

También Seneff confirma que vio a Murray con una bolsa, cerca de la cama, recogiendo varios objetos, todavía muy nervioso tras lo ocurrido.

 

Ese ha sido el transcurrir en los tribunales donde se maneja uno de los juicios más sonados de los últimos tiempos: la muerte de Michael Jackson. EC

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