Pero la orfandad a la que se vio expuesto desde temprano sacaron a flote la rebeldía, el coraje y la frustración que llevaba dentro, lo que se reflejaba en constantes peleas con otros chicos y una actitud altanera con los profesores. Cuando cuando tenía 13 años, el servicio social lo asignó a un hogar de crianza, del cual salió dos años después cuando su hermana, mayor que él, ganó su custodia y lo llevó a vivir con ella a Denver.

El box como válvula de escape
En Denver, Víctor siguió boxeando y fue allí donde conoció al ex campeón, Roberto García, quien lo llevó con él a radicar en Oxnard, California, lugar donde finalmente se estableció y que le causó una gran impresión, ya que estaba acostumbrado a vivir en una ciudades pequeñas y con pocos hispanos a su alrededor.

Después de no conseguir avanzar en las pruebas para los Juegos Olímpicos del 2004, el zurdo de Kansas decidió hacerse profesional. Tenía 17 años. Pero a pesar de su juventud, su ambición pudo más y derribó, uno a uno, todos los obstáculos que se cruzaron en su camino, a los cuales despachó sistemáticamente con su estilo agresivo dentro del ring, pasando a ser considerado un prometedor prospecto en la categoría de los welter Jr.

Su nombre de batalla, “Vicious”, lo dice todo. Arriba del cuadrilátero es avasallador y él mismo confiesa que cuando ve a su adversario, piensa: “No me puede quitar nada, puesto que no tengo nada”. Así, con la mente puesta en que no tiene nada que perder, ha logrado salir con el puño en alto en 23 de sus 25 combates.

Recientemente, Víctor participó en una gira de promoción del Ring Móvil Tecate, previa al combate entre Sugar Shane Mosley y Antonio Margarito. Y no dude que pronto lo veremos en la estelar de una de las grandes carteleras de este año.

Un ejemplo a seguir
Con 22 años recién cumplidos, Víctor Ortíz es una clara muestra de que cuando se quiere, se puede. Todo lo que pasó desde su niñez, las múltiples carencias y lo más grave, la falta de amor de sus padres, hubieran causado estragos en cualquier persona, pero a Víctor le sirvió de motivación para demostrarle a todo el mundo que con corazón, valentía y empeño, cualquier sueño se puede hacer realidad. Otra muestra de superación que puede servir a muchos jóvenes es que, pese a tener que entrenar todos los días, este joven se dio tiempo para graduarse de la Pacifica High School de Oxnard, con un alto promedio de 3.7 GPA.

En sus palabras
El Clasificado tuvo la oportunidad de entrevistar a esta, ya no promesa, sino toda una realidad, en el deporte de fistiana:

EC: ¿A qué edad empezaste en el boxeo?
Víctor: A los 7 años. Un día llegué llorando de la escuela porque me habían pegado, y mi papa me llevó de inmediato a un gimnasio para que aprendiera a defenderme.

EC: ¿Qué significa para ti Roberto García?
Víctor: Una persona de la que estoy agradecido.

EC: ¿A quién admirabas desde niño?
Víctor: A Fernando “Feroz” Vargas y a Oscar de la Hoya. Pero el número uno para mí es Bernard “The Executioner” Hopkins.

EC: Si no fueras boxeador, ¿qué estarías haciendo?
Víctor: Tal vez hubiera ido a la Universidad o recurrido al plan B: enrolarme en el ejército y servir de algo a mi país.

EC: ¿Cuál es tu pasatiempo favorito”
Víctor: Me encanta ir a “surfear” con mis amigos.

EC: ¿Qué deporte te gusta ver?
Víctor: Me gusta el fútbol americano y soy fanático de los Patriotas de Nueva Inglaterra.

EC: ¿Tienes novia?
Víctor: Sí. Se llama Kylie.

EC: ¿Sigues viviendo en Oxnard?
Víctor: No. Ahora vivo en Ventura y también allí entreno.

EC: ¿Qué le aconsejas a los jóvenes que están pasando por problemas?
Víctor: Que no se rindan y que sueñen en grande.

Un agradecimiento especial a los organizadores de Ring Móvil Tecate, por hacer posible esta entrevista

¿Comentarios? Escriba a: [email protected] o llame al: 1(800) 242-2527.

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