Los conductores ebrios son responsables de muchos accidentes en las carreteras, pero también los que consumen drogas y se ponen al volante de autos usados o nuevos se convierten en un verdadero peligro sobre ruedas. Las drogas actúan sobre el cerebro y pueden alterar la percepción, la atención, el equilibrio, la coordinación y otras facultades requeridas para conducir con seguridad. Los efectos de drogas específicas difieren dependiendo de su mecanismo de acción, la cantidad consumida, el historial del usuario y otros factores.

La marihuana
El THC (el ingrediente principal de esta droga) afecta las áreas del cerebro que controlan los movimientos del cuerpo, el equilibrio, la coordinación, la memoria y el discernimiento, así como las sensaciones. Sobre el uso de esta droga se sabe que:

• Un análisis de aproximadamente 60 estudios experimentales, tanto en simuladores de manejo como en la carretera, encontró que el nivel de deterioro en las habilidades mentales (tanto de conducta como cognitivas) relacionadas con el rendimiento del conductor está directamente relacionado con el nivel de THC en la sangre.
• La evidencia de estudios de manejo vehicular, tanto reales como simulados, indica que la marihuana puede impactar negativamente la atención, la percepción del tiempo, la velocidad, y la habilidad del conductor de integrar la información obtenida en experiencias pasadas.
• Las investigaciones muestran que el deterioro en las habilidades aumenta significativamente cuando se combina la marihuana con el alcohol.
• Los estudios han encontrado que muchos de los conductores que tienen resultados positivos en las pruebas para detectar el alcohol también tienen resultados positivos para el THC, lo que muestra que el conducir drogado y embriagado a menudo son comportamientos relacionados.

Otras drogas
Muchos medicamentos que se venden con receta actúan sobre sistemas del cerebro que pueden deteriorar la habilidad para conducir. De hecho, muchos medicamentos de prescripción vienen con una advertencia contra la operación de maquinaria, incluyendo vehículos, por un tiempo específico después de su uso. Cuando estos medicamentos se toman sin supervisión médica, es posible que el usuario conduzca con las habilidades deterioradas o sufra otro tipo de reacción adversa. En resumen, conducir bajo la influencia de las drogas es una actividad peligrosa que pone a todos en riesgo.

Contenido cortesía de GobiernoUSA.gov y el National Institute on Drug Abuse

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