El país sede de la Copa del Mundo se prepara para recibir a cerca de 600,000 turistas extranjeros que disfrutarán, además del fútbol, la hospitalidad y alegría de su gente

Parece que todos los caminos apuntan a Brasil. Las playas de Brasil son uno de los destinos turísticos más visitados de todo el mundo. La zona de Río de Janeiro es un buen ejemplo de ello. Su colorido, la alegría de su gente, el clima, el Pan de Azúcar, el Cristo del Corcovado, Ipanema, Copacabana, el carnaval. Un imán para cualquier turista nacional o extranjero.

Pero este año es especial. El gigante sudamericano es la sede del Mundial de fútbol, un deporte que es pasión, que se vive y se respira de forma diferente en las playas, en las calles, en las favelas. El torneo será el mejor motivo para que el promedio de turistas aumente drásticamente durante este verano, turistas que llegarán a las doce sedes seleccionadas provenientes del interior del país y de todas partes del mundo. Una fiesta de fútbol y de gente. Un mosaico de culturas diferentes que se unirán por la magia del fútbol.

A estas alturas las autoridades de turismo brasileñas deben tener todo listo. Hay que recibir a los visitantes y tratarlos bien para que disfruten al máximo el evento deportivo. Algunos llegarán para ver uno o dos partidos pagando un promedio de 3,000 dólares. Cosas del presupuesto. Pero hay otros que habrán echado la casa por la ventana, desembolsando hasta 30,000 ‘chuchulucos’ para ver la final en el Maracaná.

Se calcula que llegarán cerca de 3.7 millones de turistas, de los cuales alrededor de 600,000 llegan del extranjero. De estos, unos 50,000 son mexicanos. El Ministerio de Turismo de Brasil hace números y se frota las manos, ya que esta impresionante cantidad de visitantes dejará una derrama económica de más de 3,000 millones de dólares.

De las doce sedes del Mundial, Río de Janeiro sería la preferida por los turistas, seguida de Brasilia y Fortaleza. Al final quedaría ubicada la de Curitiba. Eso según las autoridades de turismo. En todas las sedes los visitantes tendrán en el menú, además de los partidos del certamen, varios atractivos para saciar todos sus sentidos.

Para complacer a los que llegan de fuera, en cada sede se tienen preparados eventos especiales, como por ejemplo las Fan Fest organizadas por la Fifa en colaboración con las autoridades locales. Allí habrán pantallas gigantes para ver los partidos, venta de comida y bebidas, música en vivo, etc. La ciudad de Salvador anunció, por su parte, que tendrá dos días de carnaval el 14 y 15 de junio. Una tremenda pachanga callejera con 15 plataformas motorizadas que recorrerán las calles llevando a grupos de música a todo volumen.

Por supuesto no todo será fiesta y diversión. Hay entendidos en el tema que advierten a los turistas sobre la saturación en las calles, la falta de transporte público, la prohibición de poder dormir en las playas o dentro de los automóviles; esto último algo que sí se pudo hacer en Alemania 2006. Pero nada de esto detendrá a la ola humana que convertirá al Brasil mundialista en un carnaval internacional unidos por un balón. EC

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