Un triunfo y un empate podrían ser suficientes para que México logre su pase a la segunda ronda, ¿podrá conseguirlos?

Parece una meta alcanzable. Apenas cuatro puntos para colarse a la segunda ronda del Mundial. El tricolor mexicano ya ha hecho funcionar esta fórmula en los dos ediciones anteriores. Parece tan cerca, pero no siempre salen las cosas como uno quiere, así que lo mejor es apuntar alto para no quedarse chiflando en la loma.

Miguel Herrera lo tiene presupuestado. Sabe que un triunfo y un empate le puede dar al equipo mexicano el boleto a los octavos de final. No es conformista, el “Piojo” desea ganar los nueve puntos en disputa, ¿quién no? Pero es realista y hace números para contemplar todos los escenarios posibles. “Si llegas al partido contra Croacia con cuatro puntos, estás en un momento extraordinario”, confesó Herrera al Universal.com.

No hace falta ser un vidente para saber que el técnico mexicano se refiere a conseguir un triunfo frente a Camerún, a priori el más accesible de sus tres rivales. El choque ante Brasil puede definir el recorrido del cuadro azteca, porque en el peor de los casos, que es el que todos suponen, o sea, una derrota ante los anfitriones, todavía tienen la posibilidad de empatarle a Croacia en última instancia; pero si llega a arrebatarle un punto a los brasileños, mejor todavía.

Lo contrario ocurriría si México arranca el Mundial con un empate ante los africanos, eso lo obligaría a ganar obligadamente a Brasil o a Croacia y con toda la presión sobre sus hombros. Por eso el primer partido es determinante. Es el que permite de cierta forma manejar lo que viene después.

Pero no todos coinciden en que México pasará a la segunda ronda. Un simulador del Mundial creado por un matemático mexicano dejó fuera de los octavos de final a los verdes, colocando a Brasil y Croacia del otro lado. De acuerdo al mencionado simulador, el Tri cuenta con menos del 10 por ciento de probabilidades de quedar como uno de los dos invitados.

Hace cuatro años a México le tocó abrir el Mundial enfrentando al dueño de casa. Para muchos el Tri tenía grandes probabilidades de sacar sus tres primeros puntos ante Sudáfrica, pero al final apenas pudo rescatar el empate. La localía pesó a favor de los “Bafana Bafana”. En esta Copa del Mundo el Tri vuelve a abrir contra un equipo africano que no es el anfitrión y que llega sin muchas expectativas. Por eso se anticipa un triunfo, uno que será como oro molido para ir allanando el camino de cara a los octavos de final. EC

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