Pero de acuerdo a “No le Servimos a Menores”, un programa nacional para evitar que menores de edad beban, durante las dos últimas décadas desde que se instituyó la ley de los 21 años como la edad legal para beber, el consumo de alcohol entre estos jóvenes disminuyó sustancialmente.

Desafortunadamente, muchos adolescentes aún dicen que es fácil conseguir alcohol, y una encuesta del gobierno de los Estados Unidos muestra que la mayoría de los que toman alcohol no pagan por sus tragos. En lugar de ello, lo obtienen de amigos mayores, de miembros de la familia, en fiestas o toman en su hogar sin permiso. Además, los jóvenes dicen que una vez que comienzan a tomar, la mayoría toma para embriagarse, lo que significa que toman cinco o más tragos en cada ocasión.

Para contrarrestar esta tendencia, el sitio www.DontServeTeens.gov brinda a los padres consejos de lo que pueden hacer y decir para reducir el acceso de los adolescentes al alcohol. El sitio también recomienda que los padres sepan cuánto alcohol tienen en su hogar y que hablen sobre la importancia de no beber. “Sea franco y dígale a los otros padres que no le den alcohol a ningún adolescente”, comenta Mary Engle de la Comisión Federal de Comercio, quien remarca: “Y hable con los adultos que supervisan las fiestas. Déjeles saber que no está bien servir alcohol al hijo adolescente de otra persona”.

Consecuencias legales
Según un reporte del funcionario más alto de salud pública de la nación, el U.S. Surgeon General, alrededor de 5,000 menores de 21 años mueren cada año a causa de lesiones relacionadas con el consumo de alcohol, incluyendo accidentes automovilísticos, homicidios y suicidios.

“Es por esto que el programa se enfoca en el acceso fácil que los adolescentes tienen para obtener alcohol. Nuestro mensaje es, no dé alcohol a los adolescentes, porque no es seguro, es ilegal e irresponsable”, terminó diciendo la Engle.

En cuanto al aspecto legal, tenga en cuenta que a los padres que y otros adultos que les proporcionen alcohol a los adolescentes se les puede acusar penalmente por contribuir a la delincuencia de un menor. Según la ley, un padre puede enfrentar un delito menor y hasta un año de cárcel, y una multa de $1,000 si su hijo menor de 18 años ocasiona un accidente automovilístico después de haber consumido alcohol en su hogar.

En cuanto a los jóvenes que violen la ley se les puede suspender, revocar o retrasar la licencia de manejar por hasta un año por cada ofensa vinculada a la posesión, ingestión o compra de alcohol. También, por su primera ofensa, a los jóvenes se les puede pedir que paguen multas de hasta $250 o que realicen servicio comunitario.

Información cortesía de Featurettes y la Fundación del Colegio de Abogados de California

Esta columna no pretende sustituir los consejos y ayuda legal que sólo un experto en la materia puede brindar.

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