1. Demuéstrenos por qué el embarazo adolescente es tan malo. Por ejemplo, que los padres y las madres adolescentes nos digan ellos mismos lo difícil que ha sido para ellos. A veces necesitamos ejemplos de la vida real para motivarnos.

2. Háblenos con sinceridad sobre el amor, la sexualidad y las relaciones. Ser joven no significa que no podamos enamorarnos o sentir un interés muy intenso por la sexualidad. Ayúdenos a manejar estos sentimientos de una manera responsable.

3. No basta con que nos digan que no debemos tener relaciones sexuales. Expliquen por qué opinan eso y pregunten lo que opinamos nosotros. Díganos cómo se sentían ustedes a nuestra edad. Escúchenos y tomen en serio nuestras opiniones.

4. Aunque no estemos en una relación sexual, tenemos que estar preparados. Tenemos que saber cómo evitar el embarazo y las enfermedades que se trasmiten a través de las relaciones sexuales.

5. Si les preguntamos sobre la sexualidad o el control de la natalidad, no den por sentado que ya hemos tenido relaciones sexuales. Tal vez sea simple curiosidad, o quizá querramos hablar con alguien de confianza. Y no crean que el darnos información sobre la sexualidad y el control de la natalidad van a empujarnos hacia las relaciones sexuales.

6. Pónganos atención antes de que tengamos problemas. Los programas para las madres y los padres adolescentes son magníficos, pero todos necesitamos ánimo, atención y apoyo. Prémienos cuando hacemos lo correcto. No se limiten a inundarnos de atención solamente cuando hay un bebé de por medio.

7. A veces, lo único que se necesita para abstenerse, es que no se presente la ocasión. Si ustedes no pueden estar en casa con nosotros después de las horas escolares, asegúrense de que tenemos el tiempo ocupado en actividades de nuestro gusto. Muchas veces llegamos a las relaciones sexuales porque no hay nada más que hacer. No nos dejen tanto tiempo solos.

8. Realmente nos importa lo que ustedes piensan, aunque no siempre lo demos a entender. Cuando no hacemos exactamente lo que nos han dicho, no crean que fracasaron en su comunicación con nosotros.

9. Demuéstrenos cómo son las relaciones buenas y responsables. A nosotros nos influye tanto lo que ustedes hacen como lo que dicen. Si demuestran generosidad, comunicación y responsabilidad en sus propias relaciones, es más probable que nosotros sigamos su ejemplo.

10. Nosotros odiamos la consabida “plática” tanto como la odian ustedes. En vez de una lección, hablen con nosotros desde la niñez sobre la sexualidad y el sentido de la responsabilidad. Y no dejen de hablarnos a medida que crecemos.Para más información puede visitar la página www.teenpregnancy.org 

Más información en:
-Preguntas sobre planificación familiar y prevención de embarazos (The Federal Office of Population Affairs): www.hhs.gov/progorg/opa/
-Preguntas generales sobre tu salud (Kids Health): www.kidshealth.org
-Si estás en crisis (Youth Crisis Hotline): 1-800-448-4663.

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