Las escuelas y los padres pueden ser la clave para prevenir la depresión en niños y jóvenes, y obtener ayuda especializada

El suicidio es la segunda causa principal de muerte entre los jóvenes de 10 a 24 años, así lo indica la página de la Línea Nacional de Prevención del Suicidio, pero es durante la adolescencia cuando el problema puede acentuarse más; a veces todo comienza con identificar el problema y prevenir la depresión. Esta es una etapa de muchos cambios, no solo en el aspecto físico, sino también en el emocional; y a eso hay que sumarle la situación del Covid-19, que ha obligado a muchos niños y jóvenes a permanecer confinados durante semanas sin poder siquiera regresar al salón de clases, creando en ellos sentimientos de soledad, aburrimiento, estrés enojo y ansiedad. 

¿Qué puede hacer una escuela para ayudar a los estudiantes a prevenir la depresión o que tienen ideas suicidas?

“Por lo general, cada escuela tiene un psicólogo en su campus donde se puede referir a los padres con respecto a sus preguntas sobre salud mental, ya que son profesionales con licencia. Si no hay un psicólogo en el campus, los padres son referidos a los recursos de la comunidad local con los que las escuelas tienen una conexión”, dice Karen Sánchez, Consejera de NOVA Academy Early College High School, en Santa Ana, California.

Cuando es el estudiante el que manifiesta tener pensamientos suicidas, Sánchez dice que le hacen una serie de preguntas como:

¿Has estado pensando en suicidarte en las últimas semanas o días?

¿Alguna vez has intentado hacerte daño?

¿Has intentado suicidarte antes?

¿Con qué frecuencia piensas en el suicidio?

¿Cuándo tuviste estos pensamientos?

¿Tienes pensamientos de suicidarte en este momento?

“Si el estudiante responde que sí a las preguntas anteriores, entonces requiere una evaluación de salud mental urgente y no debe quedarse solo”, explica Sánchez. “En caso de emergencia, la escuela debe llamar a su CAT TEAM local (Equipo y Evaluación de Crisis: compuesto por trabajadores sociales clínicos con licencia, terapeutas matrimoniales, y familiares y especialistas en salud conductual que responden a cualquier llamada de emergencia psiquiátrica), llegar a la escuela y ayudar al estudiante. Una vez que se ha hecho una llamada al CAT Tean, el educador llama a los padres del estudiante para informarles de la situación».

Cinco consejos para prevenir la depresión y la ansiedad de sus hijos  

1. No permita que la depresión o la ansiedad de un adolescente aumente sin control. Tal vez su hijo simplemente esté teniendo un mal día, pero podría ser algo más si esos estados de ánimo duran más de dos semanas. Trate de hablar con él y dígale: “Te noto triste. ¿Hay algo de lo que te gustaría hablar? Tal vez te pueda ayudar”.

2. Identifique los detonantes. Existen por los general tres o más factores o circunstancias que pueden ser detonantes para pensar en el suicidio, por ejemplo:

• Pérdida mayor (por ejemplo, rompimiento de una relación o la muerte de un ser querido).

• Abuso de alcohol o drogas.

• Presión social o de sus amigos.

• Acceso a las armas de fuego.

• Humillación pública.

• Una enfermedad crónica.

• Historial de suicidio en la familia.

3. Nunca ignore las amenazas de suicido. Cualquiera de estas llamada de auxilio requieren de su atención y acción inmediata:

• “Nada me importa”.

• “Me pregunto cuántas personas vendrían a mi funeral”.

• “A veces quisiera solo dormirme y no volver a despertar”.

• “Todos estarían mejor sin mí”.

• “No tendrás que preocuparte por mí por mucho tiempo”.

4. Anímelo para que no se aísle. La mayoría de veces es mejor estar con otras personas que estar solo. Pero no lo obligue si dice que no.

5. Busque ayuda. Para recibir ayuda inmediata, llame a la Línea Nacional de Prevención del Suicidio al 1-800-273-8255. Para más información, visite suicidepreventionlifeline.org. EC

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