Una experta comparte estrategias para hablar con los niños sobre la situación, especialmente cuando nosotros también estamos preocupados 

Por: Dra. Bela Sood 

Esta pandemia no se parece a nada que hayamos experimentado, entonces, ¿cómo podemos hablar con los niños para ayudarles a sobrellevar la situación, especialmente cuando también nos sentimos ansiosos? La clave está en reconocer nuestros propios miedos e inquietudes, mientras entendemos cómo cada niño individualmente maneja los desafíos emocionales.

Ser padre es difícil. La crianza de los hijos durante una pandemia puede resultar especialmente desafiante a medida que equilibra los cambios en el trabajo, el hogar y la escuela. A continuación, le indicamos cómo puede brindar apoyo y tranquilidad, sea cual sea la etapa de desarrollo de su hijo.

Empiece por usted mismo

Incluso los bebés captan el estado de ánimo de sus padres, por lo que su estado emocional afectará la forma en que sus hijos se las arreglan. Como se indica en los aviones, durante las turbulencias debe ponerse su propia máscara de oxígeno antes de ayudar a los demás. Lo mismo ocurre con los tiempos turbulentos: cuídese primero.

Reflexione sobre cómo se siente: ¿Está enojado por las rutinas interrumpidas? ¿Preocupado por el futuro? ¿Extraña a sus seres queridos? Cuando esté estresado, practique el cuidado personal: haga ejercicio, medite o hable con un amigo. Esto le ayudará a sentirse más «centrado» para que pueda modelar actitudes y comportamientos tranquilos y positivos.

Limite la exposición a los medios

Es fácil sentirse abrumado por las noticias negativas. Quédese con sus hijos durante las noticias y anímelos a hacer preguntas. Limite también su propia exposición, ya que puede afectar su estado de ánimo.

Niño con la mirada triste y los ojos llorososConsidere la etapa de desarrollo de su hijo

Los bebés y los niños pequeños no entenderán lo que está sucediendo, pero responden a las señales emocionales. Aunque no siempre es fácil, si puede mantener la calma y ser positivo, es más probable que se relajen.

Mantenga las rutinas, ya que todos los niños prosperan con horarios predecibles. Saber cuándo esperar las comidas, la hora de jugar y la hora de acostarse, les ayuda a sentirse más seguros y protegidos.

Los niños en edad preescolar tienen muchas preguntas sobre todo, pero mantenga sus explicaciones simples. Comente que el virus es como un resfriado o una gripe muy fuerte cuando explique por qué todos usan cubrebocas o por qué no pueden ir a jugar.

Valide los sentimientos de su hijo diciendo: «Entiendo que estés molesto en este momento» o «Está bien extrañar a la abuela. Yo también la extraño».

Deje que sus hijos se conecten con otros de manera segura. Realice videollamadas a familiares o socialice con un pequeño grupo de vecinos al aire libre mientras practica el distanciamiento social. Ayude a su hijo a escribir cartas a sus amigos.

Los niños en edad escolar están más orientados a sus compañeros, pero aún aprecian pasar tiempo con sus padres. Es una gran oportunidad para comenzar juntos nuevos pasatiempos y, al mismo tiempo, dejarlos perseguir sus propios intereses.

Señales de advertencia

Es normal que los niños ocasionalmente parezcan tristes, ansiosos o enojados. Aliéntelos a expresar sus sentimientos y reconozca que está bien que se sientan así.

Si su hijo se vuelve cada vez más retraído, desconectado u obsesionado con los videojuegos u otras actividades de autoaislamiento, puede ser una señal de que está preocupado por preocupaciones sobre el futuro u otros temas. Intente identificarlos para determinar si debe buscar el consejo de su pediatra. Es un desafío mantener a los niños entretenidos en casa las 24 horas del día, los 7 días de la semana, así que no sea demasiado duro consigo mismo. Ofrezca apoyo social adicional de amigos cercanos y familiares.

Cómo afrontar el estrés de la educación en el hogar

Desde el comienzo de la pandemia, millones de niños se han visto obligados a estudiar en casa. Siga estos tres sencillos pasos para aliviar la presión sobre usted y los niños.

1. Relaje sus estándares de educación en el hogar y productividad de acuerdo a la nueva situación. Pasar tiempo deseando que las cosas fueran diferentes es un ejercicio inútil. Dado que la investigación muestra que la aceptación es un rasgo importante en el bienestar positivo, aquí hay algunos mantras sobre la simplificación que quizás desee probar: “No estoy educando en casa. Estoy haciendo todo lo posible para ayudar a mis hijos a aprender en casa durante una crisis.

—Yo no estoy «trabajando desde casa». Hago todo lo posible para trabajar en casa durante una crisis.

—No puedo ser tan productivo como de costumbre porque no son tiempos normales. Me concentraré en lo que puedo lograr en las próximas 24 horas y dejaré de lado lo que no puedo lograr en este momento.

2. Cree una estructura. Estructura significa orden y, por lo tanto, equilibrio y paz. Recuerde que no tiene que volver a crear un horario escolar completo. Su horario familiar puede parecerse más a lo que crearía durante las vacaciones de verano, incluidas oportunidades para divertirse, hacer ejercicio, actividades prácticas de aprendizaje y conexión familiar. También es importante crear “puntos de control emocionales” durante el día e involucrar a su hijo en el horario.

3. Asegúrese de mantener a raya su salud mental. Para tratar con sus hijos, nada es más importante que mantener su salud mental en orden. Una forma de lograrlo puede ser mediante la meditación. Por lo general, no nota su respiración hasta que ya está estresado y molesto; se acelera rápidamente, ¿no es así? Ese y otros síntomas físicos como náuseas, dolores de cabeza, sensación de sobrecalentamiento, etc., le indican que algo anda mal. Ser consciente de estas señales puede ayudarlo a disminuir inmediatamente sus niveles de estrés y prevenir afecciones más graves en general. EC

La Dra. Bela Sood es psiquiatra de niños y adolescentes y profesora principal de políticas de salud mental en el Children’s Hospital de Richmond, Virginia.

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