Ayudar a que los niños se mantengan saludables no es una tarea fácil, pero se puede lograr mucho con solamente hablar con ellos sobre lo importante que es comer bien y mantenerse activos. Este es un buen principio para que los pequeños desarrollen hábitos saludables que le servirán el resto de sus vidas.

La Alianza para una Generación más Sana, una asociación de la Asociación Americana del Corazón y la Fundación William J. Clinton, ofrece una lista de consejos para ayudar a que los padres hablen con sus hijos sobre este tema:

1. No se enfoque en el peso: El peso es sólo un indicador de la salud y a menudo un tema extremadamente sensible para los niños. Es mejor hacer hincapié en la importancia de comer bien y estar físicamente activo, en vez de sólo perder libras. De esta forma evitará lastimar la confianza y la autoestima del menor.

2. Establezca metas: Por ejemplo, puede establecer un plan en el que el niño sólo comerá postre dos veces por semana, o que camine por 30 minutos todos los días después de la cena. Claro, sin poner un límite de libras perdidas.

3. Hable con su médico: Hablar con un especialista es un gran recurso cuando se trata de tocar el tema del peso con el niño. Puede trabajar con el médico, una enfermera o u nutricionista para ayudar a iniciar la conversación. 

4. Cree un ambiente positivo: Explique al niño que puede ser emocionante ponerse la meta de estar sano, y que no se trata de una especie de castigo. Hable acerca de lo divertido que será para toda la familia ponerse activos y probar comidas nuevas y saludables.

5. A los niños les gusta cumplir metas: La actividad física mejorará el rendimiento de los chicos en los deportes, haciéndolos correr más rápido o pegarle más fuerte a la pelota. Por otro lado, una comida sana les dará más energía y les ayudará a mejorar su concentración en la escuela y con sus amigos.

6. Invite a otros niños: La actividad física puede ser una excelente manera de hacer nuevos amigos. Los niños son más proclives a continuar con una actividad si sus amiguitos lo hacen con ellos. Anime a sus hijos a que inviten a sus amigos para jugar a la pelota o montar en bicicleta, por ejemplo.

7. Evite la palabra dieta: Por lo general, los adultos no respetan las dietas, ¿qué le hace pensar que los niños sí lo harán? Lo mejor es enseñarlos a comer y beber con moderación (incluyendo un antojo ocasional), así se asegurará de que consuman alimentos balanceados que necesitan ahora y en el futuro.

8. La comida no es una recompensa: Decir que usted puede comer helado después de haber terminado las zanahorias, convierte al hecho de comer zanahorias en una tarea y los helados en el premio o la recompensa, exactamente el efecto contrario de lo que usted pretende.

9. No presente la actividad física como “ejercicio”: Los niños pueden interpretarlo como un castigo. Anime a todos en su familia para hacer diferentes actividades y encontrar una que se adapte al gusto de todos. ¡Suena divertido!

10. Vaya paso a paso: Al igual que los niños aprenden a caminar lentamente, así es como deben aprender nuevos hábitos. No espere un cambio drástico al instante.

Dirija sus comentarios a [email protected].

Anuncios de interés en Los Ángeles
Compartir

Más artículos de interes