El candidato a la alcaldía de Los Angeles Eric Garcetti sabe que el voto hispano será clave para alcanzar el triunfo, una causa personal por sus raíces mexicanas

Como político recién aterrizado que es para una inmensa mayoría, las ideas y el impulso de Eric Garcetti suenan a frescas y honestas. Quiere cambiar la ciudad de Los Angeles, liquidar el déficit galopante que azota a las finanzas municipales, descongestionar el tráfico y estar listo para dar apoyo a los inmigrantes que puedan beneficiarse de la futura reforma migratoria que se avecina desde Washington.

La cuestión es si será capaz de ejecutar lo prometido, la eterna cuestión de cada político que se asoma a la palestra, además de encontrar la conexión que en su momento tuvo Antonio Villaraigosa con los votantes latinos, estadísticamente el 30 por ciento del electorado, pero la clave de la elección, a la postre.

Bien lo sabe este joven concejal del área de Hollywood, un hombre que a los 42 años aspira a tener un cargo de mayor relevancia que el que tuvo su padre en su momento, Gil Garcetti, fiscal del distrito del Condado de Los Angeles. De momento, las encuestas le dan ganador de cara a las elecciones del 21 de mayo, con cuatro puntos de ventaja sobre Wendy Gruel, su opositora en la carrera por regir la segunda mayor ciudad de Estados Unidos.

A falta de pocas semanas para que se dirima un ganador en las urnas, ¿qué opciones siente que tiene de ser el nuevo alcalde de Los Angeles?

Estoy muy calmado, muy enfocado y muy bien. Cuanto más avanza la campaña más fuerte me siento. Sé que hemos hecho la campaña de la forma adecuada, poniendo ideas ahí fuera y sin dejar que nadie nos haga descarrilar. Los números así lo dicen, con cuatro puntos de ventaja sobre Gruel, pero queda mucho todavía y cualquier cosa puede pasar.

¿Hasta qué punto cree que el voto latino será decisivo en esta elección como lo fue en la presidencial?

En total será entre un 25 y un 30 por ciento, pero para mí será el núcleo central de mi campaña. De momento he ganado el voto latino por 2 a 1 , represento un distrito que es 60 por ciento latino. No hay raza con la que no hablemos pero creo que el momentum seguirá para los hispanos en estas elecciones. Con la reforma migratoria, y la reforma sanitaria creo que va a ser muy importante quien esté en la alcaldía.

¿Cómo se los está ganando?

Desde llamar puertas, casa por casa como se hacía antes, hasta la versión más digital de la campaña, hablando con los medios en español. E incluso tengo amigos que están trabajando de forma independiente hablando con los centros comunitarios para que salgan a votar por mi.

¿Hasta qué punto son importantes los apoyos políticos?

Son importantes pero no son críticos, y menos en esta clase de elecciones. Sirven, de alguna forma, para ayudar a que mejore la percepción de la gente sobre el candidato. Me alegra de contar con el apoyo de otros candidatos que antes estaban en carrera.

Se ha hablado mucho de la falta de un nombre hispano como el del Antonio Villaraigosa. ¿Teme que los hispanos se alejen de las elecciones tras su ausencia? 

Soy realista, me gustaría construir una red de mayor participación civil para que la gente vote en las siguientes elecciones. Creo que es algo clave a estas alturas, pero creo haber tenido una fuerte conexión con el distrito que represento. No se trata de conectar con la herencia sino con el ciudadano. Pese a todo, yo me siento conectado por mis antepasados mexicanos y por el hecho de que hablo español.

¿Hasta qué punto apoya a los indocumentados?

Un 100 por cien. Mi récord ha demostrado que ayudamos con la Acción Diferida y que dimos apoyo a la matrícula consular como una forma de identicación. No solo es la mejor política posible sino que es algo personal para mí. Mi abuelo llegó aquí sin documentos y estuvo así durante 30 años, pero fue voluntario para la Segunda guerra Mundial porque era ya su país. Sé que la reforma migratoria será algo muy importante para Los Angeles, que generará más empleos y un impacto directo en la vida de los inmigrantes.

Suena usted como alguien que estaría a favor de una amnistía. ¿Es cierto?

Creo que la gente que están aquí no se van y tenemos que legalizarlos, encontrar un camino, sin más, y desde luego nada de castigarlos. No creo que deban estar por delante de gente que ha estado esperando legalmente en un sistema migratorio muy fracturado, pero no quisiera que fuera algo lento como se ha dicho.

 

 

 

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