La crisis económica global ha disparado los índices de la trata de seres humanos, de acuerdo con el último informe del Departamento de Estado. La escasez de empleos obliga a los trabajadores desesperados a tomar cualquier riesgo con tal de tener una mínima remuneración económica, lo que alimenta las redes de traficantes que los esclavizan.
Si las viejas imágenes de africanos encadenados descendiendo de los barcos en las costas del continente eran espeluznantes, no deben serlo menos las de los inmigrantes que hoy son obligados a trabajar en campos aislados donde deben cumplir con extensas jornadas sólo para devolverle a su “empleador” el valor de su viaje, su comida o su espacio para dormir.

La solidaridad es urgente
Incomunicados y aterrorizados muchos renuncian a la posibilidad de liberarse porque carecen de documentos y son permanentemente amenazados. Miles de seres humanos son violentados hasta eldetenga-el-abuso cansancio; muchas mujeres, cuando no son prostituidas, son obligadas a prestar servicios domésticos esclavizantes sin derecho a ningún tipo de descanso. Por su posición privilegiada, los Estados Unidos es uno de los grandes países receptores, miles de personas, atraídas por el sueño americano, ceden a las falsas promesas de traficantes que les ofrecen trabajos honestos para sacar a sus familias de la pobreza.
Por eso el llamado a la conciencia y la solidaridad es urgente. No podemos ignorarlo, no podemos ser indiferentes. Si conoce a alguien que cree que es víctima de trata, es violentado, privado de su libertad u obligado a hacer cosas que no quiere, o usted mismo se encuentra en esa situación, existe ayuda. Llame a la línea para frenar la trata de personas al 1-800-473-3003. La trata es un crimen: ¡Denúnciela!

Información cortesía de La Columna Vertebral, un servicio de la Red Hispana.

¿Comentarios? [email protected] o 1(800) 242-2527.

Anuncios de interés en Los Ángeles
Compartir

Más artículos de interes