El derrumbe del puente Ranchero Road causó un fuerte impacto en las expectativas económicas de una ciudad que busca salir de la crisis

Todo se debió a un accidente. Un incendio causado por uno de los trabajadores, suficiente para echar abajo un gigantesco puente y junto con éste, todas las expectativas que estaban a punto de cumplirse y que significaban, en gran medida, darle un impulso a la economía de la ciudad de Hesperia, en el Condado de San Bernardino.

La construcción iba muy avanzada. La estructura serviría como una vía de escape para los automovilistas que circulan por la autopista 15 rumbo a y desde Las Vegas. Una salida para agilizar el tránsito vehicular en esta parte del condado y que, de paso, serviría para atraer clientes a los locales comerciales de Hesperia y a los que tenían planificado abrir sus puertas en un futuro cercano, entre ellos restaurantes y moteles.

El proyecto de 59 millones de dólares tendría un total de ocho carriles y estaría terminado en octubre, cuatro meses antes de lo programado. Pero el comentado accidente fue devastador. De repente todo quedó convertido en escombros, provocando el cierre temporal de la autopista que atraviesa esta parte del alto desierto.

La ciudad de Hesperia tiene una población de 92,000 habitantes. Gran parte de los residentes esperaba con ansia la culminación del puente, porque de esta forma se incrementaría el comercio y con ello, los ingresos a las arcas de una comunidad muy castigada por la crisis económica del 2008.

La construcción del puente seguirá en marcha, pero se calcula que el retraso será de al menos seis meses como mínimo o hasta un año como máximo. Lo peor del asunto es el costo del proyecto, que ahora tendrá que pagar más horas/hombre y conseguir nuevos materiales a un nuevo costo.

Pero no hay de otra. Hay que seguir trabajando. Tarde o temprano se completará la obra que sacará del olvido y del infortunio a esta región que lucha por salir adelante. EC

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