Lali Moheno lleva once años luchando por el bienestar y los derechos de las mujeres agrícolas del Valle Central

José F. Sánchez. Los Angeles | 14 de octubre de 2013

Si hay alguien que comprende las necesidades de las trabajadoras agrícolas es Lali Moheno, una activista latina que ha dedicado muchos años a luchar por el bienestar de estas mujeres.

Ella lo vivió de primera mano, es una de los 9 hijos de una campesina que dejó prácticamente su vida en los campos del Valle Central. “Mi madre tuvo una muerte difícil porque sufrió de heridas en las piernas, en las rodillas y en los pies por el trabajo en el campo; no tenía seguro médico, tenia 9 hijos, de estos siete fuimos a la universidad y cinco se graduaron con una maestría. Vivimos con unos padres muy dedicados a la familia y muy trabajadores”, comentó Lali.

Esta incansable voluntaria también se dio cuenta de que muchas mujeres agrícolas sufrían de otros problemas además de la salud, como acoso sexual en los lugares de trabajo y violencia doméstica en sus hogares. Esa es la misión de Moheno, quien dijo que en su organización no piden requisitos de ningún tipo para dar la ayuda necesaria. “A nuestros eventos vienen mujeres de cuatro condados, incluyendo de Tulare y Kern. Ofrecemos información y referencias sin costo alguno, y si alguna persona tiene alguna queja o denuncia por maltrato, violencia, acoso sexual o porque no les han pagado por su trabajo, allí mismo se les puede ayudar sin temor alguno”, explicó Moheno.

En el 2002, Lali creó la Conferencia de Trabajadoras Agrícolas, un evento que con el paso de los años ha ido aumentando en servicios y beneficios para las mujeres afectadas. La organización ofrece también servicios de educación y de empleo, entre otros. Acerca del primero, Moheno dijo que están muy enfocados en terminar con el problema de la deserción escolar. “En el Valle tenemos una tasa muy elevada de ausentismo en las escuelas”.

La dedicación de Lali Moheno está siendo reconocida. El jueves 10 de octubre recibió en San Diego, junto a otros dos activistas, el Premio de la Paz 2013 otorgado por The California Wellness Foundation (TCWF), en reconocimiento a sus esfuerzos por fomentar la paz y erradicar la violencia en California. “Estoy muy emocionada porque veo que una fundación tan grande como ésta se haya fijado en el trabajo que hacemos a nivel comunitario”, declaró la activista. EC

Para más información, llamar al (559) 733-4121 o por email a: [email protected]

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