Los beneficios de la ciudadanía, como muchas cosas, pueden ser  relativos; por ejemplo a una persona la puede beneficiar permitiéndole que ayude a algún familiar a regularizar su situación migratoria; a otra, le puede dar simplemente la tranquilidad de saber que, si lo desea, podrá disfrutar de las ventajas de ser estadounidense por el resto de su vida y a otra le evitará los tramites de renovación periódica de su residencia, pero a todos ellos les dará, de hecho,  la oportunidad de hacerse sentir en las urnas.

 

Expresar la propia voluntad a través del voto es un derecho invaluable que nos da la facultad de intervenir realmente en las decisiones que afectan nuestras vidas y el acontecer de las comunidades a las que pertenecemos. Sin embargo, por diversos motivos, muchos dejan pasar los años sin ocuparse de un asunto que puede traer muchos beneficios.

 

¿Qué espera para hacerse ciudadano?

¿Es asunto de dinero, de tiempo o de indecisión? Es cierto que para hacerse ciudadano hay que tener conocimientos de historia y educación cívica estadounidense y hay que hablar inglés; pero en el examen de cívica e historia el oficial de inmigración no le exigirá redactar un tratado sobre ninguno de los sucesos que han marcado la historia de este país ni le obligará a hablar con el acento impecable de su profesor de inglés.

 

El examen consta de sólo 10 preguntas. Cuando haya respondido 6 correctamente no se le harán más. Esas 10 preguntas hacen parte del cuestionario que usted puede memorizar previamente y que contiene preguntas como ¿Cuál fue el primer presidente de Estados Unidos? ¿Cuál es la capital de Estados Unidos? o ¿Dónde está la estatua de la libertad?
No es tan difícil ¿verdad? A la hora del examen, el aspirante sólo debe responder a cuestiones básicas que cualquier ciudadano debe saber.

 

¿Qué hay que hacer?

Para naturalizarse o hacerse ciudadano deben satisfacerse los requisitos establecidos por el Congreso en la Ley de Inmigración y Nacionalidad, INA, por sus siglas en inglés.

El aspirante debe, entonces, haber sido  residente permanente por al menos 5 años, ser mayor de 18 años, probar residencia continua en Estados Unidos, estar en ese momento en el país y ser capaz de demostrar buen comportamiento y carácter moral además de tener capacidades básicas de lectura, escritura y comprensión del idioma inglés.

En www.uscis.gov puede acceder a una completa guía en español sobre todos los pasos a seguir a la hora de buscar la ciudadanía, incluidas las preguntas del examen, los requisitos en general y el formulario N-400 que deberá llenar para presentar su aplicación.

Cuando llegue la cita debe llevar con usted la carta de citación del USCIS, su tarjeta de residencia permanente o green card, todos sus pasaportes – estén vigentes o no – y un documento de identidad expedido por su estado, como la licencia de conducir.

Dependiendo de su caso es posible que deba presentar prueba de su estado marital, disposiciones de la corte en casos criminales y prueba de registro militar si es hombre y tiene entre 18 y 31 años de edad.

Si la cuestión es de dinero, prográmese y ahorre, recuerde que está invirtiendo en su futuro y en el de su familia. Recuerde: ser ciudadano es más ventajoso que difícil.

 

Luisa Fernanda Montero

La Columna Vertebral
Un Servicio de La Red Hispana

 

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