Un especialista en enfermedades infecciosas desacredita los numerosos mitos de la vacuna del COVID-19 

Las vacunas contra el COVID-19 han sido descritas por muchos como la luz al final del túnel y la mejor herramienta que tenemos para detener esta pandemia. Pero junto con su lanzamiento, han circulado una serie de mitos de la vacuna sobre su seguridad y eficacia. Para aclarar las cosas, Priya Soni, pediatra y especialista en enfermedades infecciosas, responde a las principales dudas en torno a este tema.

Mito #1: La vacuna se desarrolló rápidamente y podría ser insegura

Si bien el desarrollo de las vacunas COVID-19 utilizando tecnología de ARNm es nuevo, los científicos han estado trabajando en esta tecnología durante muchos años, de hecho décadas. Estamos muy emocionados de que ahora puedan usar la tecnología de ARNm para las vacunas de una manera segura. La razón por la que se desarrolló tan rápidamente es porque los científicos pudieron implementar esta tecnología, ya que tenían la secuencia de ARN del virus tal como se lanzó en enero del 2020. No se apresuró nada acerca de los ensayos clínicos de las vacunas ni se tomaron atajos. De hecho, el número de participantes en los ensayos clínicos tanto para Moderna como para Pfizer fue bastante sólido y muy similar al número de participantes necesario y requerido en estudios de vacunas.

Mito #2: Soy joven y saludable, así que no necesito una vacuna

El COVID-19 sigue siendo una infección muy impredecible, y el hecho de que sea joven y esté sano no significa que no tendrá ninguna de las complicaciones de la infección que seguimos viendo. Hay algunos factores de riesgo de enfermedad grave que hemos identificado, pero todavía no hay una forma garantizada de predecir que tendrá un curso leve o grave de la infección. Es mucho más seguro y prudente vacunarse y lidiar con las leves molestias y los efectos secundarios temporalmente, que estar propenso a la infección.

Mito #3: La vacuna COVID-19 afectará mis posibilidades de quedar embarazada

No ha habido un vínculo entre las vacunas COVID-19 y un impacto negativo en la fertilidad femenina. Los datos son tranquilizadores con respecto al uso de esta vacuna durante el embarazo, y debido a que el ARNm se degrada tan rápidamente, sería muy poco probable que la vacuna pudiera causar problemas de fertilidad.

Mito #4: Puedo contraer COVID-19 por la vacuna

Lo que puede sentir después de recibir la vacuna COVID-19 es fiebre leve, dolor muscular en el lugar de la inyección y fatiga. Es su sistema inmunológico activándose y comenzando a formar los anticuerpos protectores que necesita para combatir este virus si llega a contagiarse en el futuro. En comparación con algunas de las vacunas de virus vivos atenuados que hemos visto anteriormente, la vacuna no es infecciosa, por lo que no hay forma de que pueda contraer la infección por COVID-19 por tomar la vacuna en sí.

Mito #5: He tenido COVID-19, por lo que no necesito la vacuna

Hasta donde sabemos, la respuesta de anticuerpos que obtendrá de una vacuna es mucho más sólida y predecible que los anticuerpos naturales después de una infección. Incluso si ha tenido COVID-19, es una gran idea obtener una vacuna cuando pueda. No olvide programar su segunda dosis para la vacuna también. Les recordamos a todos los que reciben una vacuna que se adhieran a la misma plataforma: si recibió Pfizer para su primera dosis, asegúrese de recibir la misma vacuna para su segunda dosis. 

Mito # 6: Recibí la vacuna, por lo tanto, no tengo que usar cubrebocas ni mantener la distancia física

Las vacunas son una de las muchas herramientas que sabemos que pueden ayudar a prevenir la propagación del COVID-19. Sin embargo, solo porque recibió la vacuna no significa que deba dejar de usar cubrebocas o practicar el distanciamiento social. Este es otro de los mitos de la vacuna más comunes. Seguimos tratando de determinar si una persona puede transmitir la infección a otros, incluso cuando no son infecciosas y han sido vacunadas. Hasta que sepamos más, debemos seguir haciendo nuestra parte y usar cubiertas faciales y mantener la sana distancia. EC

Con información de Cedars-Sinai