El “Chepo” de la Torre puede pagar los platos rotos de los malos resultados del Tri mexicano, una historia que se repite a menudo

Pepe Penales. Los Angeles | 21 de junio de 2013

Con la soga al cuello. Los aficionados del Tri piden la salida de José Manuel de la Torre como técnico de la selección nacional. Debe ser ahora o nunca dicen. Se unen otras voces al acto lapidario. Ya es una turba enardecida. No van correr a once jugadores, pero uno tiene que pagar. El puesto de director técnico del Tri es sentarse en un barril de pólvora. Muchos lo saben.

El fútbol mexicano se ha convertido en un experto en cortar procesos. La posibilidad de quedarse sin mundial le pone los nervios de punta a los que manejan los destinos de la selección. Los dueños de los equipos son los que leerán la sentencia después del reporte posterior a la Confederaciones. “El Chepo” sabe que está metido en camisa de once varas. El mal genio se le ha multiplicado. La psicosis, la mala fortuna y el nerviosismo de los jugadores aumentan su malestar, eso lo ha llevado a probar otros esquemas sin obtener resultados. ¿Dónde están los goles? ¿Dónde el protagonismo de los europeos?

Hugo Sánchez, Ricardo La Volpe, Enrique Meza y Sven Goran Eriksson ya sufrieron al frente del Tri. Los dos últimos fueron echados justo cuando una clasificación al mundial pendía de un hilo. Al rescate llegó Javier Aguirre, quien terminó hastiado de la brutal presión que le supuso dirigir al seleccionado.

Los técnicos, dice la frase, son hijos de los resultados. En estos momentos “El Chepo” tiene la espada de Damocles sobre el cuello. Pero, ¿a quién van a llamar? ¿A Vucetich? ¿Al “Piojo” Herrera? ¿Van a dejar a Luis Fernando Tena? ¿Se la jugarán con Marcelo Bielsa? Todos suponemos, todos opinamos. De la Torre se preocupa. Tiene las horas contadas según muchos.

Mientras todo es un mar de conjeturas, “El Chepo” tiene un poco más de dos meses para apretar cuerdas, pulir aristas, oxigenarse y purificarse, tratar de regresarle la confianza a los jugadores y seguir trabajando. En septiembre le esperan partidos bravos contra Estados Unidos y Costa Rica de visita y Honduras en casa. Hay que ver si para ese entonces De la Torre sigue en el banquillo.

En mi opinión debe quedarse. Su proceso no ha sido tan malo. Lo que pasa es que el mal inicio de la eliminatoria fue como una bola de nieve. Este es el momento perfecto para dejar de rodar, ponerse en pie y recomponer el camino, el camino a Brasil 2014. EC

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