La lesión de la estrella de Colombia ha apagado un tanto las esperanzas de los de José Pékerman, que espera poder contar con él

La llegada de Colombia a Brasil se antojaba como una gran fiesta para el país cafetero. No solo lograron hace unos meses meterse en un Mundial tras 16 años de ausencia, sino que lo hicieron a lo grande, con la vitola de favoritos. Sin embargo, la mala suerte parece haberse cebado con el conjunto colombiano, que no logró  recuperar a Radamel Falcao, su gran estrella, para el torneo más importante del mundo. Una lesión del ligamento cruzado de la rodila derecha en enero le ha apartado de la prueba pese a haberse machacado en el gimnasio durante todo este tiempo.

Sin Falcao, Colombia parece un poco menos favorita, sin el jugador franquicia para guiarles, un hombre curtido en mil batallas y con experiencia internacional. Aún así, el combinado ‘cafetero’ buscará convertirse en una de las revelaciones de un torneo que cuenta con muchos favoritos pero donde puede haber sorpresas, y es que los colombianos ya han demostrado que son un rival complicado de batir en la clasificación para la cita mundialista, donde sólo Argentina pudo superarles en la tabla final.

Tras un irregular comienzo en la fase de clasificación, donde la escuadra sudamericana sumó cuatro puntos de nueve, la llegada de José Néstor Pékerman al banquillo de Colombia supuso un punto de inflexión en la trayectoria del equipo, que encarriló su marcha con cinco victorias en los siguientes seis encuentros.

Con sólo una derrota en suelo colombiano, precisamente ante el campeón del grupo, la selección albiceleste, por 1-2, el combinado ‘cafetero’ selló su pase a la fase final del Mundial a falta de una jornada para el final de la ronda clasificatoria al remontar a Chile un marcador adverso de 0-3 y acabar empatando con un tanto de Teófilo Gutiérrez y dos de Falcao.

No obstante, los antecedentes en la Copa del Mundo para la selección colombiana no son halagüeños, puesto que salvo en Italia 1990, cuando la generación liderada por René Higuita y Carlos Valderrama tropezó con Camerún en la prórroga de los octavos de final, no logró superar la fase de grupos en ninguna de sus otras tres participaciones.

De este modo, los números del bloque dirigido por Pékerman, sin contar la experiencia en la edición italiana, invitan al pesimismo, puesto que los ‘cafeteros’ cuentan con un balance de seis derrotas (ante Uruguay y Yugoslavia en Chile 1962, frente a Rumanía y Estados Unidos en Estados Unidos’94, y contra Rumanía e Inglaterra en Francia’98), un empate (frente a la URSS en Chile 1962) y dos victorias (ante Suiza en Estados Unidos’94 y frente a Túnez en Francia’98) en el máximo escenario mundialista.

Pero todo Colombia empuja por revertir unas experiencias insatisfactorias en los Mundiales y esperan que sea en Brasil, precisamente un aliciente más al tratarse del mismo continente, donde cambie la tendencia y la selección inunde de alegría una nación futbolera que tantos jugadores de calidad está viendo progresar en los últimos años. Para ello, deberá imponerse a Grecia, Costa de Marfil y Japón en un Grupo C en el que, ‘a priori’, parte como favorita. EC

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