Los equipos que avanzaron a los cuartos de final en el Mundial brasileño ganaron sus respectivos grupos, un hecho histórico que quedará para el recuerdo

Después de la rebelión de algunos atrevidos que se aventuraron a encaramarse a los octavos de final, las cosas volvieron a tomar su curso normal, quedando solo los ocho líderes para disputar la tercera ronda, los cuartos de final, esos que se le han negado a México desde el 94.

Los ocho que llegaron a estas instancias, hecho histórico, ganaron, algunos con apuros desmedidos, sus respectivos grupos. Brasil, Holanda, Colombia, Costa Rica, Francia, Argentina, Alemania y Bélgica pisaron fuerte en el último tramo de la serie de grupos para asegurar el primer lugar.

No fue fácil. A todos o casi todos les costó sangre, sudor y lágrimas. Brasil estuvo a punto de revivir el “maracanazo”. Chile se le indigestó más de la cuenta. Un poste salvador detuvo la gesta heroica de Pinilla, luego el meta Julio César le devolvió el alma al cuerpo al Mineirao y a todo el país. Pasó, pero todos están convencidos que este Brasil está a años luz de sus grandes antecesores.

Holanda también estuvo a minutos de doblar rodillas, pero la lluvia de infortunios fue cruel con México, que víctima de sus propios errores no supo o no pudo aguantar la embestida naranja, que además tuvo como cómplice a un juez central ciego como la estatua de la justicia.

Colombia fue el único que demostró categoría de grande. Los cafeteros aprovecharon el bajón anímico de Uruguay, el cual se vio superado por una ola amarilla que sabe a lo que juega y que tiene a elementos que son punto y aparte. Los de la tierra de la cumbia bailan en la cancha y seducen con los contoneos de James Rodríguez y Juan Cuadrado, mientras que Yepes y Ospina le dan la pausa y el equilibrio en otros sectores.

De todos, quizá la única sorpresa, la más gratificante, la más refrescante, aunque sorpresa al fin, fueron los ticos. Sin nada qué perder en Brasil 2014, apuntaron alto y les salió premiado el billete. Pero no todo es casualidad. Se nota trabajo, mentalidad y ganas en todo el grupo.

Francia batalló, sudó y se devanó los sesos para abrir el cerrojo nigeriano. Los africanos se cansaron de regresar golpe por golpe y al final cedieron ante la insistencia de los cañoneros franchutes. Tanto va el cántaro al agua… Benzemá, Valbuena, Pogba y Giroud aporrearon la meta de Enyeama hasta que se decretó el 2-0 sufrido a favor de los gallitos.

Argentina ha dejado muchas dudas pero se ha colado entre los ocho mejores. No hay equipo, pero hay chispazos y tienen a Messi. A los gauchos les tocó el grupo más a modo de todo el torneo, pero no pudieron responder con autoridad y terminaron arrastrando los pies para ganar su grupo y su pase a los cuartos de final.

Alemania llegó de más a menos. Después de su goleada inicial a Portugal parecía que arrasarían con todo lo que se les pusiera enfrente, pero tuvieron que echar mano de su abolengo, de su voluntad de hierro y de mucho tiempo para superar a una Argelia respondona que no les dio tregua en 120 minutos.

Bélgica llegó al Mundial como el “caballo negro” y fue un pronóstico acertado. Los Diablos Rojos no tuvieron problemas para ganar su grupo, pero en la segunda ronda, en la decisiva, se encontraron a un voluntarioso equipo de Estados Unidos, otro que da guerra al más pintado. Todo se definió en la prórroga, con un Tim Howard épico, lo que fue un claro indicio del poderoso ataque de los belgas. Este fue el duelo más emocionante de esta ronda, con un ir y venir vertiginoso donde el poder de los europeos fue socavando las defensas de los americanos hasta lograr la victoria. EC

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