Mandy Vélez logró saldar una deuda estudiantil de $102,000 en solo seis años, poniendo en práctica métodos que todos podemos seguir 

Los préstamos para pagarse la universidad en EEUU muchas veces se convierten en una carga muy pesada para los estudiantes a la hora de pagarlos de vuelta, no solo por la cantidad que deben sino por los altos intereses que acumulan y que los vuelven casi eternos.

Mandy Vélez, una chica de origen latino de 28 años de edad que actualmente trabaja como editora del sitio web de noticias The Daily Beast de Nueva York, se cansó de tener que pagar más de 1,000 dólares al mes para amortizar 5 préstamos estudiantiles por un total de 72,000 dólares. De hecho, cuando llegó a este punto ya llevaba cinco años cumpliendo cabalmente con sus pagos mensuales, pero dijo que le costó sangre, sudor y lágrimas.

Mandy calculó que para terminar de liquidar la deuda con solo el mínimo requerido, tendría que seguir pagando hasta la edad de 54 años, o sea en el año 2046. Graduada de la Universidad de Pittsburgh en el 2013, Vélez decidió que ya era suficiente y que tenía que hacer algo para terminar con esa situación que la tenía completamente esclavizada, eso a pesar de que su primer empleo después de graduarse era de apenas 40 mil dólares al año.

En una nota publicada en CNBC, Vélez explica cómo logró saldar su deuda en solo seis años. Esto es, después de pagar diligentemente más de 1,000 dólares al mes hacia sus cinco préstamos con intereses de entre el 6% al 11.750% durante cinco años, en menos de otro año consiguió pagar el saldo total de $32,000. ¿Cómo lo consiguió, teniendo en cuenta que además de pagar la deuda universitaria necesitaba dinero para la renta, el transporte y la comida?

Mandy dijo que siguió el método conocido como “bola de nieve”; esto es, atacando primero el préstamo más chico sin dejar de pagar el mínimo a los restantes, para luego pasar a la siguiente cuando cada una haya sido saldada completamente.

“Fue muy duro”, comentó Vélez. “Tuve que hacer sacrificios en vivienda, en transporte y hasta en comida. También trabajé en todo lo que pude además de mi empleo principal, como pasear perros, cuidar niños, cuidar gatos y hasta trabajar como extra en la televisión”, añadió.

Su esfuerzo y dedicación rindió frutos: en solo 8 meses terminó de pagar el total. El 2 de agosto de 2019 se quitó ese lastre de encima. ¿Y cómo lo celebró? Con un funeral en el cementerio de la ciudad de Nueva York simbolizando la muerte de su deuda estudiantil. 

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