Si su objetivo este 2011 es mejorar sus finanzas, esta serie de consejos le ayudarán a tener un buen comienzo. Durante los primeros dos meses, lo más recomendable es que anote en qué gasta cada centavo: renta, alimentos, combustible, vestimenta, cable, seguro (de salud, automóvil, vivienda), aportes al 401k, entretenimiento, todo. Además de lo que siempre se aconseja como llevar su propia comida al trabajo y gastar menos en cafeterías, pruebe las siguientes maneras de recortar gastos:

—Compense su cuenta corriente regularmente y utilice cajeros automáticos dentro de la red para evitar cargos.

—Pague las cuentas puntualmente y envíe al menos el monto mínimo adeudado. Evitará cargos por mora y aumentos de las tasas de interés, además esto mejorará su calificación de crédito.
—Reduzca las cuentas de electricidad bajando el termostato, aislando su vivienda, apagando electrodomésticos “muy consumidores” cuando no los utilice y comprando electrodomésticos que contribuyan al ahorro de energía.
—Aumente los deducibles del seguro y busque los mejores precios.
—Si su empleador ofrece cuentas de gastos flexibles, utilícelas para pagar los gastos de salud y de atención de dependientes con dinero antes de impuestos. Si se encuentra dentro de la categoría impositiva del 25 por ciento eso significa que los gastos que haya pagado de todos modos le costarán un 25 por ciento menos.

Con lo que ahorre, vaya saldando deudas más rápidamente. Una estrategia que a menudo funciona es hacer una lista de todos los saldos pendientes y sus correspondientes tasas de interés. Cada mes pague el monto mínimo adeudado de cada cuenta, pero intente pagar lo máximo posible en cuentas o préstamos con mayores intereses. Una vez saldados, continúe con la siguiente cuenta con mayores intereses y así sucesivamente.

A su vez, comience a crear un fondo de emergencia. Comience lentamente con unos cuántos dólares por mes. No lo notará y podría ayudarle a no tener que recurrir a un préstamo a corto plazo para cubrir una reparación de emergencia del automóvil o cualquier otra factura imprevista.

Y por último, mire hacia el futuro. Comprar una vivienda, pagar la universidad y jubilarse son los bienes más costosos que requieren de sólidos conocimientos presupuestarios y de administración crediticia.

Jason Alderman dirige los programas de educación financiera de Visa
Para más información visite www.vidaydinero.com

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