• Controlar los gastos. El método de “usa la tarjeta ahora, y preocúpate por eso en enero” con respecto a los gastos de la temporada navideña es una vía para abrumarse con deudas. Muchas personas que compran en esta época pierden el control de sus gastos. Y no basta guardar los recibos, hay que saber cuánto se ha gastado, y cuán cerca estamos de mantenernos dentro del presupuesto, o gastar un poco más.

• Reducir la lista de regalos. Si bien pudiera parecer una costumbre hacerle a cada persona conocida al menos un pequeño obsequio cada año, no lo es. Una tarjeta navideña es suficiente para aquellas personas a quienes no ve con frecuencia, o a amigos con quien no tiene mucho contacto. Reserve el dinero para las personas con quienes sostiene relaciones regulares.

• Busque ingresos adicionales. La temporada navideña es agitada para casi todos en el aspecto monetario, por lo que le convendría lograr cierto alivio financiero quedándose algunas horas extras en la oficina. Si no puede hacerlo, hay muchos empleos de temporada, cuando numerosas compañías necesitan más ayuda para hacerle frente a una época de gran flujo de compradores. Como no necesitará el ingreso adicional para pagar las cuentas mensuales normales, empléelo para sus compras navideñas, o ahórrelo para principios del año nuevo, cuando comienza a llegar la primera oleada de obligaciones post-navideñas.

• Pague en efectivo. Este es quizás el mayor problema que confrontamos en las compras navideñas: cargárselo todo a “la plástica” y pagar después. Si tiene dinero en efectivo para comprar un regalo, úselo, pues no hay tasa de interés aplicable a las compras en efectivo. Cuando usa la tarjeta de crédito, está reconociendo esencialmente que pagará mucho más por un artículo que si usara simplemente el dinero de bolsillo. Las cuotas de interés se acumulan con rapidez, y si no se paga inmediatamente una deuda de tarjeta de crédito, el interés seguirá creciendo continuamente. Sin embargo, pagar en efectivo equivale a que no tendrá que preocuparse de que el buzón se le llene de cuentas por pagar cuando llegue el mes de enero.

• Compre temprano. Cuando se dejan las compras navideñas para último minuto, hay una mayor propensión a excederse en los gastos, pues nadie quiere comprar un mal regalo, o llegar con las manos vacías. Al comprar con tiempo suficiente, se puede buscar la mejor transacción, y, como beneficio adicional, habrá menos estrés al evitar las prisas de última hora.

Información proporcionada por Contexto Latino 

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