Evite sorpresas desagradables y costosas con una lista de verificación que puede completar con la ayuda de un inspector profesional

Cuando alguien está buscando una vivienda para comprar, es fácil enamorarse de más de una propiedad y hacer una oferta por una o más. La emoción que se siente cuando uno se imagina viviendo en una nueva casa puede tapar algunos desperfectos o daños que, en un futuro, podrían causar muchos dolores de cabeza.

Así que, antes de hacer una oferta en cualquier propiedad, es mejor echar un vistazo más profundo a la estructura general y sus sistemas, solo para asegurarse de que no haya problemas importantes y costosos que se esconden a simple vista. Si la casa tiene más problemas de los que su presupuesto (y su voluntad para renovar) puede manejar, es mejor que dé la media vuelta y se vaya.

Por supuesto, una vez que se acepta la oferta, un paso inteligente es contratar a un inspector de viviendas externo para que examine la propiedad a fondo. Mientras tanto, usted puede revisar la casa con una lista de verificación que incluya las siguientes áreas:

Exterior: Camine alrededor de los cuatro costados de la casa, revisando desde el suelo hasta el techo. Tenga en cuenta la condición de las puertas y los marcos de las ventanas, y busque señales de pintura agrietada o pelada, o de revestimiento suelto. Observe la chimenea y asegúrese de que parezca recta y esté en buenas condiciones. Las canaletas y las tuberías de drenaje deben estar en su lugar y ser funcionales.

Techo: Un techo ideal debería tener 10 años o menos de haberse instalado, de modo que revíselo en busca de las clásicas señales de deterioro y negligencia. Cosas como tejas levantadas o faltantes, manchas oscuras, crecimiento de musgo y signos de hundimiento, pueden ser señal de serios problemas. (Un inspector de viviendas puede confirmar si se necesita reemplazar por completo o si solo necesitará simples reparaciones).

Patio o jardín trasero: Tome nota de lo que vea. ¿Hay una pendiente inclinada con respecto al nivel de la casa? Los árboles maduros brindan mucha sombra, pero vea si hay ramas que sobresalen demasiado, ya que pueden romperse durante una tormenta y causar daños graves al techo. Finalmente, tome nota de la condición de la entrada para coches y las aceras.

Cimientos: La presencia de algunas grietas finas en el cemento no es motivo de pánico. Busque señales reveladoras de problemas graves, como grietas que se ensanchan, manchas de agua y protuberancias. También es buena idea usar un nivel para asegurarse de que las paredes están rectas.

Plomería: Además de revisar las tuberías del sótano y debajo del fregadero para detectar signos de fugas, revise los techos en el interior de la casa para ver si hay manchas de agua. Abra todas las llaves de agua para verificar su presión y el tiempo que demora para que el agua caliente llegue a la llave.

Sistemas de calefacción y aire acondicionado: Averigüe el tiempo que tienen los sistemas de calefacción y aire acondicionado, y verifique si existen registros del mantenimiento de rutina que se les han hecho. Si un sistema tiene más de una década, eso puede significar costosas reparaciones o un reemplazo total en un breve período de tiempo. “Cuando se trata de sistemas antiguos, la eficiencia energética es otra consideración”, señala Tom Tasker, de la compañía Coleman Echelon Variable Capacity. “Los sistemas más recientes son notablemente más eficientes en comparación con los de hace una década, lo que significa que mantienen su casa cómoda por tan solo la mitad del costo”, dice Tasker.

Electrodomésticos: Tenga en cuenta el tiempo y el estado de aparatos como el refrigerador, el horno y la estufa, la lavadora y la secadora, y el calentador de agua. Al igual que con los sistemas de calefacción y aire acondicionado, los electrodomésticos más antiguos tienden a consumir más energía y en poco tiempo podrían requerir reparaciones o un reemplazo total. EC 

Con información de Brandpoint

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