Héctor Curiel vivió un año y medio en una de las áreas más conflictivas de Los Ángeles y ahora lucha por darle un hogar permanente a los desamparados

Héctor Curiel nunca se imaginó la posibilidad de vivir en la calle. Tenía trabajo y su propio apartamento. Pero una lesión en la espalda fue el inicio de la debacle financiera que lo obligó a vender sus pertenencias y luego a tener que vivir en Skid Row, un lugar en Los Ángeles con la población más grande de desamparados en todo Estados Unidos.

“Todo fue un proceso. Empezó cuando sufrí un accidente en mi espalda. Fue a traves de varios años de estar trabajando sentado en un escritorio y acabé necesitando medicina, pero me volví adicto a esa medicina. Cuando los doctores ya no me la pudieron dar, empecé a buscarla en la calle”, recuerda Curiel, quien señala que debido a esa condición y a la depresión que adquirió después, no le daban trabajo.

Héctor relata que ya no pudo pagar la renta y que tuvo que guardar sus objetos personales y un colchón en su camioneta para dormir ahí. Confiesa que nunca le contó a su madre ni a sus hermanos sobre lo que estaba pasando. “Yo podía irme a vivir con uno de ellos, pero me daba vergüenza después de haber sido tan independiente”, dijo Héctor.

Su situación siguió cuesta abajo. Le robaron su camioneta y terminó en las calles de Skid Row. “Es muy peligroso vivir ahí. Yo me quedaba en los sitios más limpios que podía encontrar. Hay lugares donde vive gente que no se baña, están despiertos toda la noche y con música muy fuerte; es un desastre. No pensaba lógicamente que necesitaba un lugar hasta que fui al Departamento de Salud Mental, donde me dieron medicina para la depresión y para otras condiciones. Ahí empecé a ver las cosas más claras y me dije: ‘qué estoy haciendo, necesito encontrar un lugar donde vivir’”, explicó Curiel.

Héctor ya tiene más de un año viviendo otra vez en su propio apartamento. Está controlando sus problemas de salud y ha solicitado empleo en Skid Row Housing Trust, la misma organización que lo ayudó a dejar las calles. Quiere ayudar a otros que viven en el desamparo. “Vi mucha necesidad. Hay muchos latinos, especialmente de edad avanzada, viviendo en las calles; algunos sufren de problemas mentales. Hay varios que deberían estar jubilados en un apartamento, pero están abandonados. Estamos haciendo todo lo posible para poder ayudarlos a todos”, comentó Héctor.

“HomeWalk”, una caminata hacia un hogar permanente

Para predicar con el ejemplo, Héctor estará presente en “HomeWalk”, la caminata anual que organiza United Way of Greater Los Angeles para para sacar del desamparo a las personas sin hogar que hay en el condado.

“Durante diez años, este evento ha movilizado a más de 85 mil personas y recaudado 7.6 millones de dólares en fondos que han ayudado a colocar a 18,000 personas sin hogar en una vivienda permanente”, destacó Maricela Pérez, directora provisional de eventos y marketing de United Way of Greater Los Angeles. “Hoy existen 57 mil personas sin hogar en el Condado de Los Ángeles. Trabajamos mucho para afiliarnos con organizaciones que apoyan las viviendas permanentes para los desamparados”, agregó Pérez.

La caminata de 5k se llevará a cabo el sábado 18 de noviembre en el Grand Park, ubicado en el 200 N. Grand Ave., en el centro de Los Ángeles. “También

En conjunto con el evento, United Way está lanzando la campaña “Amazing Feat”, que aspira reunir a los miembros de la comunidad de Los Angeles con sus vecinos sin hogar, para que ellos vuelvan a sus hogares y se conviertan en viviendas de apoyo permanentes.

Para más información y para registrarse, visite www.homewalk.unitedwayla.org. “La inscripción es de solo 25 dólares y pueden participar de forma individual o por equipos”, expresó Pérez, que aprovechó para anunciar que también se necesitan voluntarios para ayudar en el evento. EC

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