En el IMSS, las trabajadoras sociales del área de medicina preventiva lo convencieron de practicarse la vasectomía como el mejor método de anticoncepción, pues se trata de una cirugía menos complicada que la oclusión tubaria bilateral en la mujer, más conocida como ligadura de trompas.

Y, en efecto, después de 15 minutos Héctor salió del quirófano donde lo operaron y luego de dos días de reposar retomó todas sus actividades normales.

Cuando se creyó estéril, en las vacaciones de invierno, Héctor y su esposa regresaron a casa; ella con síntomas de un embarazo inesperado, por lo que él decidió, después de un reclamo a su médico, acudir en abril pasado a la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (Conamed) para demandar al IMSS por una “vasectomía mal practicada”. Pero el embarazo siguió su curso y ahora son seis miembros en la familia.

Al año, la Conamed recibe, en promedio, cuatro o cinco denuncias similares.

Los especialistas aclaran que la eficacia de este método anticonceptivo es de 100%, pero los pacientes que se someten a ella tienen que esperar alrededor de tres meses o tener cerca de 25 eyaculaciones para eliminar los espermatozoides que se rezagan en los conductos.

Aunque cada vez más hombres recurren a este método en las grandes ciudades como el Distrito Federal y el Estado de México, a nivel nacional, según la Secretaría de Salud, se realiza sólo una vasectomía por cada 15 oclusiones tubarias bilaterales, de tal manera que la planificación familiar todavía recae principalmente en la mujer.

Luis Muñoz, especialista de la Fundación Mexicana para la Planificación Familiar (Mexfam), considera que aún hay muchos mitos que rodean a la práctica de la vasectomía, como el que “se pone en riesgo la masculinidad”, por lo que falta difundir más información sobre este método, pero también un cambio cultural que separe el ejercicio responsable de la sexualidad con la identidad de género.

Eusebio Rubio Aurioles, director general de la Asociación Mexicana para la Salud Sexual (AMSSAC), advierte que quienes deciden practicarse la vasectomía deben hacerlo con pleno convencimiento, pues aunque la cirugía puede ser reversible no se garantiza su éxito.

Por crisis y amor
Una investigación hecha por los especialistas del IMSS, Juan García Moreno y Luis Miguel Solano, revela que las razones por las que los hombres recurren a la vasectomía son: una situación económica adversa y el amor que sienten por su pareja al considerar que con ella vivirán el resto de sus vidas y no necesitarán contraer unas segundas nupcias ni formar otra familia.

Señalan que en el mundo, la vasectomía es el método anticonceptivo que menos se usa, aunque tiene mayor aceptación en EU, Nueva Zelanda, Australia, Gran Bretaña, Canadá y Países Bajos.

En México, resaltan, la principal limitante para que se acepte dicha práctica es la falsa creencia de que esa cirugía afectará su desempeño sexual.

En contraste, quienes recurren a ella consideran que es la mejor forma de poder ofrecer educación y mejores posibilidades de subsistencia para su familia.

El método
Luis Muñoz, especialista de Mexfam, explica que la vasectomía tiene el único propósito de impedir el paso de los espermatozoides a través de una cirugía que se realiza con o sin bisturí.

La práctica consiste en sellar sólo el conducto por el que atraviesan los espermatozoides sin hacer cortes de ningún tipo, por lo que aclara que la intervención no afecta en nada la función de los genitales ni se pierde sensibilidad.

“Las eyaculaciones ocurren en la misma cantidad, pero lo único que pasa es que ya no tendrán la presencia de espermatozoides”, explica el experto, quien desmiente la creencia de que “se pierde la masculinidad” o desarrolla cáncer.

Asegura que después de la cirugía ambulatoria se requiere reposo de uno o dos días, además de dejar que transcurran tres meses o que se tengan cerca de 25 eyaculaciones, pues antes de la operación suelen quedar espermatozoides en los conductos que se liberan en las primeras eyaculaciones.

Señala que para evitar embarazos inesperados es importante que los médicos informen a sus pacientes que la esterilidad no es inmediata y que aún en las primeras relaciones sexuales, después de la cirugía, se tienen que proteger.

Una decisión difícil
Eusebio Rubio, director general de la AMSSAC, reconoce que hacerse la vasectomía es una decisión difícil, a pesar de que este método es el más sencillo y permite el ejercicio pleno y responsable de la sexualidad.

Dice que un hombre, antes de tomar esa decisión, debe preguntarse si realmente no quiere tener más hijos.

“La decisión depende del número de hijos que se tengan y se quieran tener, de la edad de los mismos (porque por cosas de la vida uno de ellos puede llegar a morir), de la estabilidad emocional de la pareja (hay que descartar un posible divorcio o separación y la posibilidad de tener otra pareja). Son muchos los factores que hay que considerar porque cambian las circunstancias”, comenta.

Señala que en caso de arrepentimiento, la vasectomía se puede revertir con otra cirugía que recanaliza el paso de los espermas, pero que resulta más complicada y no siempre es exitosa, ya que depende de la salud y edad del hombre, así como los años que hayan transcurrido luego de haberse hecho la operación.

Fuente: IMSS y AMSSAC

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