Las caras sonrientes de los niños causan alegría a la mayoría de los padres. Un dolor de muelas, sin embargo, puede convertir esa sonrisa en un ceño fruncido.

Si su hijo pequeño se queja de sensibilidad dental o dolor, puede ser el momento para visitar a un dentista. Pero aunque no presente ningún síntoma de que algo anda mal con sus dientes, es preferible que usted use las mejores técnicas de prevención.

La mayoría de los dolores de muelas son causados por caries o infecciones bacterianas en los dientes. La mejor defensa contra estos problemas dentales es una buena rutina de higiene oral, el cepillado dos o tres veces al día y el uso del hilo dental al menos una vez al día. Estos primeros pasos son los indicados hacia la prevención de problemas dentales infantiles.

Incorpore probióticos para el cuidado dental
Para darles a los niños una ventaja aún mayor para mantener una buena salud dental, algunos padres también podrían incorporar probióticos para el cuidado dental como los EvoraKids (www.myevorakids.com), unas pastillas masticables para niños diseñadas para ayudar a la salud de los dientes mediante la introducción de bacterias beneficiosas en la boca.

“Los probióticos compiten con ciertas bacterias dañinas en busca de nutrientes y espacio en las superficies de los dientes”, comenta el Dr. Jeffrey Hillman, DMD, Ph.D., director científico de Oragenics, Inc. “Estas bacterias benéficas pueden llegar a las grietas diminutas que están en las superficies de masticación de los dientes”.

Sin embargo, si su hijo se queja de un dolor de muelas o dientes sensibles a pesar de todos sus esfuerzos de prevención, puede ser algo distinto de las enfermedades dentales.

Algunos dolores de muelas pueden ser causada por lesiones, tales como dientes flojos, astillados o fracturados. Este tipo de lesiones pueden conducir a una infección, así que los niños que sufren estos problemas bucales deben visitar al dentista lo antes posible.

Los padres pueden ayudar a prevenir lesiones en la boca, asegurándose de que los niños usen el cinturón de seguridad cuando viajen en el auto, de que usen protectores bucales y cascos al practicar deportes, de que no corran en lugares donde los resbalones y caídas son probables de ocurrir y de que no traten de masticar alimentos muy duros.

Si su hijo se queja de un dolor repentino de muelas, asegúrese de que no es algo simple, como un trozo de comida atorado en los dientes o las encías, antes de visitar al dentista. También puede enjuagar la boca del niño con agua tibia para desprender alguna partícula no se vea. Si la comida se encuentra atrapada entre los dientes, retírela con hilo dental.

Información cortesía de News USA

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