Redacción EC | 10 de febrero de 2012
 

Es importante que en su lista de compras del supermercado empiece a sustituir los productos que vienen en cajas, latas y otro tipo de envases. En su lugar, lleve alternativas naturales que además de baratas contienen los fitoquímicos más potentes, y las vitaminas y minerales que su cuerpo necesita.

 

1. Camotes. El tubérculo es el número uno en materia de nutrición, gracias a su alto contenido de fibra, proteínas, vitaminas, potasio, magnesio, zinc, carotenoides, hierro y calcio. Es rico en vitamina A, vitamina C y contiene cuatro veces la dosis diaria recomendada de betacaroteno. ¡Y cada uno tiene sólo 130 calorías! Y por favor, no le quite la cascarilla, es allí donde se encuentra la mayor parte de la fibra.

 

2. Salmón silvestre. Este pescado contiene altas cantidades de ácidos grasos omega-3, magnesio, proteínas y vitamina D. También es una gran fuente de niacina, selenio y vitaminas B12 y B6. Comer salmón también ayuda a prevenir enfermedades del corazón. Los científicos han encontrado que los ácidos grasos omega-3 puede ayudar a retrasar los efectos degenerativos de la enfermedad de Alzheimer y la demencia.

 

3. Aceite de oliva. La mayoría de los ácidos grasos en el aceite de oliva son los omega-9, que son grasas monoinsaturadas saludables que pueden ayudar a reducir los niveles totales de colesterol en sangre.

 

4. Verduras crucíferas. Se incluyen brócoli, coliflor, col de Bruselas y col regular. Varios estudios han encontrado una relación entre el consumo de estos vegetales y la protección del cuerpo contra el cáncer. En concreto, los fitoquímicos presentes en estos alimentos ayudan a las enzimas en su cuerpo que destruyen sustancias cancerígenas antes de que puedan dañar las células. Además, estos vegetales son ricos en antioxidantes que ayudan a prevenir la oxidación y el daño de los radicales libres. La mejor forma de consumirlos es cocinarlos ligeramente al vapor o comerlos crudos.

 

5. Ajos y cebollas. Estas hortalizas de raíz picante son buenas fuentes de sulfuros de alilo, que son fitoquímicos que pueden ayudar a reducir el riesgo de cáncer y calmar la inflamación en el cuerpo. También son ricos en polifenoles y flavonoides, que previenen la oxidación y detienen el daño de radicales libres. El ajo puede ayudar a reducir los niveles de colesterol. EC

 

Información cortesía del Dr. Jonathan Wright, coautor del libro “Eating Clean for Dummies®”

Anuncios de interés en Los Ángeles
Compartir

Más artículos de interes