Cada año, cerca de cinco mil personas en los Estados Unidos reciben tratamiento en las salas de emergencia de los hospitales por envenenamiento con monóxido de carbono. Sin embargo, los especialistas dicen que el número de casos podría ser mayor, ya que muchas personas que presentan los síntomas de esta condición los confunden con los de la gripe o simplemente no saben reconocerlos.

El monóxido de carbono es un gas tóxico que no tiene color ni olor. Se produce por la combustión incompleta de combustibles gaseosos, sólidos o líquidos. Por ejemplo, los electrodomésticos que funcionan con gas, petróleo, queroseno o leña pueden producir este compuesto tóxico. Si estos aparatos no están bien instalados o no se mantienen o usan de forma adecuada, el gas podría acumularse en niveles peligrosos en vehículos, casas o áreas con una escasa ventilación.

El monóxido de carbono puede causar la muerte sin previo aviso mientras las personas duermen, y como no produce ningún olor que advierta sobre su aparición, por eso se le llama el “asesino silencioso”.

Dónde puede surgir
Esta es una lista de los aparatos que pueden producir monóxido de carbono:
• Calentadores portátiles (no eléctricos)
• Hornos
• Parrillas de carbón
• Calentadores de agua (no eléctricos)
• Autos en marcha en garajes cerrados
• Chimeneas
• Generadores portátiles
• Estufas de leña

Grupos de riesgo, síntomas y prevención
Cualquier persona corre el riesgo de envenenarse con este gas, pero una exposición prolongada afecta especialmente a los bebés nacidos y por nacer, a las personas con anemia o un historial de enfermedades del corazón.

El respirar bajos niveles de este gas puede ocasionar fatiga e incrementar el dolor de pecho en personas con enfermedades crónicas del corazón.
Los síntomas iniciales son similares a los de la gripe, pero sin la fiebre. Estos incluyen:
• Mareo
• Fatiga
• Náusea
• Dificultad para respirar

Es muy importante tener en cuenta que muchas muertes por inhalar monóxido de carbono ocurren mientras las personas duermen, y que en ocasiones los síntomas no se detectan en absoluto. En tal caso, cuando las víctimas respiran este gas por mucho tiempo pierden el conocimiento sin darse cuenta. y no vuelven a despertar.

Los niveles peligrosos de monóxido de carbono se pueden prevenir mediante la instalación, el mantenimiento y el uso apropiados de los aparatos que usan combustible para su funcionamiento. Se recomienda una inspección periódica con equipo especializado, y el uso de alarmas para detectar este gas.

Para más información visite www.aiha.org

Dirija sus comentarios a [email protected] o llame al: 1(800) 242-2527

Anuncios de interés en Los Ángeles
Compartir

Más artículos de interes