10 consejos que le ayudarán a relajarse
La Asociación del Alzheimer ofrece las siguientes recomendaciones para reducir la tensión cuando cuida a un enfermo de este padecimiento:

1. Acuda al médico para obtener un diagnóstico y tratamiento. Los síntomas del Alzheimer pueden aparecer poco a poco. Si la persona está saludable, los comportamientos poco usuales podrían pasar desapercibidos.

2. Busque apoyo en su comunidad. Por su propio bienestar y el de la persona que cuida, investigue fuentes de ayuda en su comunidad. Entre otros servicios comunitarios disponibles hay centros de cuidado para adultos, asistencia en el hogar, enfermeras a domicilio y distribución de alimentos en los hogares.

3. Infórmese y eduque al resto de su familia. El nivel de cuidado cambia cuando el Alzheimer va avanzando.

4. Póngase en contacto con otras personas. Hacer todo uno mismo es agotador. El apoyo de la familia, amigos y programas comunitarios son de gran ayuda. Si no le ofrecen ayuda, pídala.

5. Cuídese usted mismo. Ponga atención a su propia situación: vigile su dieta, haga ejercicio y descanse lo suficiente. Busque tiempo libre para ir de compras, al cine o encontrarse con un amigo.

6. Controle su fatiga. La fatiga puede causar problemas físicos (vista borrosa, irritación estomacal, presión arterial alta) y cambios en el comportamiento (irritabilidad, falta de concentración, pérdida de apetito). Use técnicas de relajación y consulte a su médico.

7. Acepte los cambios. Las personas con Alzheimer cambian y también cambian sus necesidades. A veces requieren cuidados mayores de los que pueda proporcionarle en casa. Debe investigar todas las opciones sobre el cuidado para personas que padecen de la enfermedad, lo cual facilitará esos cambios a medida que se vayan produciendo.

8. Planifique asuntos legales y financieros. Consulte a un abogado y discuta temas relacionados con cartas de poder o testamentos, futura atención médica, vivienda, seguro médico a largo plazo y otras consideraciones.

9. Sea realista y no niegue lo obvio. Ni usted ni la persona enferma pueden controlar muchas de las circunstancias y comportamientos relacionados con la enfermedad. Es lógico que se sienta invadido por un sentimiento de pérdida y dolor, pero es importante concentrarse en los momentos positivos y disfrutar de los buenos recuerdos.

10. Reconozca su esfuerzo y no se sienta culpable. Usted es humano. Ocasionalmente puede perder la paciencia y a veces encontrarse imposibilitado de proporcionar el cuidado necesario.

Información cortesía de ConCiencia de La Red Hispana

Para comentarios: [email protected] ó 1-800-242-2527

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