Algunas recomendaciones

Si en su vivienda hay una piscina, instale un cerco que tenga un mínimo de cinco pies (1.5 metros) de altura alrededor de toda la piscina, así como una puerta de cierre automático cuya cerradura esté fuera del alcance del niño.

Considere instalar una alarma de piscina o cobertor.

Remueva todos los juguetes del área de la piscina una vez que los niños hayan terminado de nadar para prevenir que intenten recuperarlos cuando no estén bajo supervisión.

Los dispositivos inflables como los salvavidas, flotadores, botes y tubos flotadores pueden proporcionar una falsa sensación de flotación y no son efectivos para evitar que un niño se ahogue. Nunca utilice estos objetos como sustitutos de supervisión.

Cuando utilice piscinas plásticas, vacíelas completamente luego de que hayan sido utilizadas.

Remueva todas las escaleras que se encuentren cerca de una piscina cuando no se estén utilizando.

Si deja a su niño a cargo de otro adulto, asegúrese de explicarle todas las reglas de seguridad en la piscina.

Es importante estar siempre preparado para una emergencia teniendo un equipo de rescate y un teléfono cerca de la piscina.

Es recomendable que los padres aprendan técnicas de resucitación cardio-pulmonar.

Si un niño desaparece por unos minutos busque primero en el área de la piscina.
Creencias erradasMuchos padres creen que si el niño cae al agua escucharán mucho chapoteo y gritos, y que podrán correr a salvarlos. Muchas veces los niños caen al agua en forma silenciosa. En algunos casos de muerte por inmersión en piscinas las personas han reportado que no escucharon nada fuera de lo normal.

Copias gratuitas en español sobre este y otros temas de seguridad puede obtenerlos
en www.cpsc.gov o llamando al 1 (800) 638-2772 donde prestan servicio en español.

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