Una de las mejores formas de ayudar a sus niños es asegurarse de que tengan cobertura de seguro de salud. Los jóvenes con seguro medico generalmente disfrutan de una mejor salud, pueden concentrarse en sus estudios y participar en los deportes escolares.

Puede ser que sus hijos no tengan actualmente cobertura por diferentes razones: ha perdido su trabajo, su empleador no ofrece seguro o sencillamente no puede pagarlo. Cualquiera que sea la causa, el programa de seguro de salud infantil (CHIP, por sus siglas en inglés), podría ayudarle. Más de siete millones de jóvenes ahora reciben atención médica de bajo costo a través de este programa.

El programa federal y estatal CHIP ha sido el rescate para niños y jóvenes hasta los 18 años de edad cuyos padres no califican para Medicaid o no pueden permitirse el lujo de tener un seguro privado de salud. Los jóvenes inscritos en CHIP obtienen sus chequeos regulares, cuidado dental, vacunas y medicamentos recetados, por lo cual tienen menos probabilidades de perder clases y de atrasarse en sus estudios.

Los niños con seguro de salud también están más preparados para participar en los deportes escolares. Sin cobertura, algunos jóvenes a veces desperdician la oportunidad de unirse a un equipo, porque sus familias no pueden pagar el examen físico necesario, o sus padres se preocupan de cómo pagarían las facturas de los médicos si sus hijos se lastiman.

Es importante permitir que los alumnos deseosos de practicar deportes tengan la posibilidad de obtener cobertura y tomar parte en las actividades escolares. También es importante para un país que enfrenta una epidemia de la obesidad infantil.

Uno de cada tres niños estadounidenses viven con sobrepeso u obesidad. Esta información debería ser tan sorprendente como si uno de cada tres jóvenes tuviera cáncer. A menos que cambiemos esta tendencia de obesidad a temprana edad y los problemas de salud que crea, tendremos la primera generación con una expectativa de vida más corta que sus padres.

Lograr que todos los jóvenes se aseguren es un primer paso importante para mantenerlos saludables y ganar la batalla contra la obesidad infantil.

Con sus hijos asegurados, las familias pueden establecer relaciones más permanentes con sus médicos, y así ellos les pueden instruir a sus jóvenes pacientes acerca de llevar un estilo de vida saludable y tratar problemas médicos temprano, antes de que se hagan más graves.

Aún así, alrededor de cinco millones de niños califican para los  programas CHIP o Medicaid, pero aún no se han inscrito. Es posible que muchas familias crean que ganan demasiado dinero para calificar para dichos programas. También, hay otros que tal vez no saben que la ayuda existe.

Calificación en base a los ingresos
Los criterios de ingresos varían según el estado. Por ejemplo, en California una familia de cuatro integrantes con un ingreso de hasta 55.128 dólares al año puede obtener cobertura de salud para sus hijos. En Arizona, el requisito de ingresos para una familia de cuatro es de hasta 44.100 dólares.

Aun si ha sido rechazado antes, es posible que usted pueda calificar para obtener un seguro de salud para sus hijos ahora,  ya que recientemente varios estados han ampliado sus requisitos para CHIP.

El programa también ha ayudado a los padres que trabajan cuyo empleador haya realizado reducciones o cancelado la cobertura de salud de grupo.

Cómo inscribirse
Una llamada telefónica es todo lo que se necesita para determinar si sus hijos califican para el seguro de salud de bajo costo. Llame 1-877-KIDSNOW (1-877-543-7669) para hablar con un representante o visite www.insurekidsnow.gov.

Las familias usualmente pueden completar sus solicitudes por teléfono, en el internet o a través del correo, y así no tiene que tomar tiempo en horas de trabajo.

Una vez que su hijo está inscrito, podrá elegir a un médico para su niño y ver a ese médico cuando el joven se enferme. No tendrá que preocuparse de cómo usted podrá pagar por la visita, y no tendrá que esperar horas en una sala de emergencia cuando su hijo podría ser tratado fácilmente en el consultorio del médico. Sus hijos también tendrán acceso a medicamentos de receta y cuidado dental para ayudarles a mantenerse saludables.

Hace un año, el Presidente Obama y el congreso aumentaron fondos al programa CHIP para ampliar la cobertura de salud de los niños. El objetivo ahora es encontrar e inscribir a cada uno de los cinco millones de jóvenes que califican pero no están inscritos.

Los niños merecen una buena atención médica para alcanzar su pleno potencial. Los padres no deben tener que elegir entre pagar por comestibles o pagar la visita a un médico. CHIP les ofrece control a las familias sobre su atención médica y también la tranquilidad que viene de saber que pueden obtener servicios médicos de alta calidad cuando sea necesario.

David Sayen es Administrador de la Región de San Francisco para los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid

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