Si hay algo que permite llegar muy lejos en los Estados Unidos es el deporte; de hecho,  muchos hispanos que se destacan en alguna disciplina deportiva han hecho realidad “el sueño  americano”.

 

Inculcar el hábito de hacer deporte en nuestra familia y en nuestra comunidad, no solamente podría abrirles numerosas ventanas de oportunidades a nuestros hijos, sino que además nos ayuda a mantenernos saludables, reforzar los vínculos familiares y ampliar nuestro círculo de amistades.

 

El deporte y la educación física van de la mano con el afán de superación, la integración social, el respeto a la persona, la tolerancia hacia los demás, el trabajo en equipo, la perseverancia, la disciplina, la responsabilidad, la cooperación, y lo mejor de todo: es divertido y no tiene límites de edad o de sexo para practicarlo.

 

Beneficios para toda la familia
En los niños, el ejercicio regular aporta calidad a su crecimiento, produce beneficios en las habilidades motoras y de aprendizaje, y en los jóvenes, además, los mantiene alejados de las drogas y la  violencia,  porque ayuda a potenciar la autoestima, les enseña a compartir con los demás,  a resolver problemas de su entorno, a dialogar y fundamentalmente a aprender que en la vida se gana y se pierde.

 

En los adultos, la actividad física frecuente protege contra el avance de numerosas enfermedades del corazón como el infarto, la hipertensión o los accidentes cerebro-vasculares, las del aparato digestivo, las relacionadas con la obesidad y el colesterol alto, la diabetes y la pérdida del calcio u osteoporosis;  y como si fuera poco, es tranquilizante, relajante, antidepresivo y ayuda a dormir mejor.

 

No utilice al clima como excusa
Incite a sus hijos a jugar y llevar a cabo actividades de esparcimientoEs indudable que cuando llegan las temperaturas bajas, muchos prefieren quedarse en sus casas cómodamente frente al
televisor o la computadora, disfrutando de alguna delicia culinaria; pero no deje que el clima sea un impedimento para dedicarse a alguna actividad física.

 

No tiene que convertirse en un héroe del deporte, si no está en sus planes: déjeselo a sus hijos; pero si puede dedicarse un tiempo de calidad y dárselo a su familia: contacte algún centro deportivo cerca de su casa, la mayoría de localidades tienen servicios económicos o si el asunto es de dinero: ¡salga a caminar!

 

Caminar es igualmente efectivo y barato; los expertos coinciden en que una caminata diaria no es una buena alternativa sino una excelente opción a otras formas de ejercicio. Tenga presente que el deporte contribuye también a la formación de identidad y, en este caso, puede hacer la diferencia en la comunidad hispana.

Información cortesía de Hispanic Communications Network / La Red Hispana / Sonia Schott

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