Los niños pequeños que se encuentran en la etapa de exploración se llevan todas las cosas a la boca y los que todavía no pueden caminar, gatean por toda la casa sin saber muchas veces si lo que tocan o respiran tiene algún peligro para ellos.

Como los órganos y sistemas respiratorio e inmunológico de un niño aún se encuentran en desarrollo, los pequeños pueden ser mucho más sensibles a sustancias irritantes, como ciertos químicos, partículas y alérgenos.
En la temporada de primavera, cuando los síntomas de las alergias empiezan a ocurrir, los padres deben estar enterados de que condiciones como el asma y la alergia se empiezan a manifestar desde la niñez.

Los efectos de la naturaleza no se pueden controlar, pero en cambio pueden preparar su hogar para mantener dentro un ambiente limpio y sano que proteja al pequeño contra estos intrusos.

Tres pasos son básicos para que su hogar se convierta en una zona segura para los niños:
1. Aleje sustancias dañinas. Conforme le sea posible, evite el contacto o deshágase de agentes irritantes que desencadenan alergias, como por ejemplo mascotas y ropa de cama que contenga plumas. Para la cama de su hijo use almohadas hipoalergéni-cas o de fibras sintéticas. También trate de evitar exponer al niño a sustancias como perfumes, talco, fijadores de pelo en aerosol, aromatizantes, suavizantes de ropa y otros olores fuertes. Si tiene que usar alguno de estos productos, hágalo cuando su hijo no esté en casa.

2. Ojo con la naturaleza. Con la primavera los agentes externos atacan con más fuerza: el polen, las partículas de árboles, de pasto y hierbas inundan el aire causando estragos en las personas propensas a las alergias, incluyendo los niños. Para mantener su hogar libre de estos agentes, cierre puertas y ventanas y, de ser necesario, ambientalice el interior con el uso del aire acondicionado.

3. Es época de cambios. Muchas personas aprovechan la llegada de esta estación para hacer limpieza a fondo y deshacerse de cosas viejas o inservibles. Pero es buena idea también preocuparse por arreglar o cambiar áreas con alta concentración de humedad donde puede crecer el moho, otro de los desencadenantes de las alergias. Aquí se incluyen llaves y tuberías con fugas de agua. También revise el filtro de aire. No olvide cambiarlo cada tres meses aproximadamente. Las habitaciones con alfombra deben ser aspiradas con frecuencia y a fondo, y cambiar la bolsa al menos una vez al mes.

Estas medidas permitirán a sus hijos jugar y respirar con más tranquilidad sin estornudos, picazón ni ojos llorosos.

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