El estudiante extranjero

Hospedar en su casa a un estudiante adolescente de otro país puede cambiar, de una forma positiva, la manera de entender una cultura diferente, al mismo tiempo que su hijo se divierte y hace nuevos amigos de países lejanos.

Los jóvenes puede provenir de países remotos como Australia, Marruecos, Alemania, India, Japón u otros como Venezuela, México, Brasil… Se trata de estudiantes de secundaria a quienes les gustaría convivir con una familia americana para practicar el inglés y conocer los hábitos de la sociedad americana. En la mayoría de los casos, los adolescentes que desean ser acogidos por una familia anfitriona pasan un proceso de selección: no son problemáticos, sus notas en la escuela son buenas, su aptitud con otras personas es respetuosa y desean dar lo mejor de sí mismos a la familia que los acoge.

El periodo de duración del estudiante extranjero en la familia anfitriona varía dependiendo del programa. Existen hospedajes de tan solo dos o cuatro semanas hasta aquellos que llegan a durar 6 meses. Los jóvenes poseen seguro médico por si se presentara cualquier emergencia, dinero para sus gastos personales y una actitud positiva hacia la familia que lo recibe. Los estudiantes deben de incorporarse a la rutina de la familia que los acoge y ayudar en las tareas domésticas que se les asignen como si fueran un miembro más del núcleo familiar. Estos adolescentes vienen a los Estados Unidos para estudiar, por lo que estarán matriculados en una escuela secundaria cercana a la vivienda.

La familia anfitriona

Las asociaciones que se dedican a buscar familias anfitrionas para estudiantes extranjeros son muy cuidadosas con la selección que hacen. Los miembros de la familia deben ser hospitalarios y estar dispuestos a compartir su forma de vida, ideas, costumbres y abrir su corazón al nuevo miembro de la familia. Deben poseer el espacio físico necesario para que el joven extranjero pueda incorporase sin traumas: un dormitorio (compartido o no), un lugar donde pueda hacer sus labores escolares y estudiar y las instalaciones sanitarias indispensables.

No se compensa económicamente a la familia. Esta debe hacerse responsable de alimentar al estudiante como si fuera su propio hijo y cubrir también las necesidades afectivas del joven. Las familias adoptivas no se convierten en guardianes legales del joven, esta tarea recae en la asociación que ha traído al estudiante. El único beneficio económico es una deducción de sus impuestos por ser una familia anfitriona.
¡Infórmese y dé la bienvenida en su hogar a un estudiante extranjero! Será bueno para el joven y para toda su familia.

Asociaciones de intercambio de estudiantes:
P.I.E. (Pacific Intercultural Exchange) •Info: (619) 238-6767 ó www.pieusa.org
I.H.P.S.L.A. (International Housing Placement Service) •Info: (626) 791-4249 ó www.ihpsla.com

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