Redacción EC | 26 de octubre de 2011

 

La mayoría de productos que se venden para la limpieza del hogar, no solamente por las amas de casa sino también por las personas que trabajan en limpieza de casas y oficinas, utilizan blanqueador de cloro, amoniaco u otras sustancias químicas que pueden dañar el ambiente y la salud de las personas.

 

El amoniaco es un compuesto orgánico volátil que puede irritar el sistema y las mucosas respiratorios si es inhalado, y que puede causar quemaduras químicas si cae en la piel.

 

Por otro lado, el blanqueador de cloro contiene hipoclorito de sodio, que puede causar eczema y otras indisposiciones de la piel, así como dificultades de respiración si se inhala. Y cuando reacciona con otros elementos en el ambiente, se pueden crean “organoclorinos”, elementos que dañan la capa de ozono y causan problemas de salud como supresión inmunológica, dificultades reproductivas e incluso cáncer.

 

Afortunadamente, la creciente preocupación pública sobre los efectos de salud derivados de la exposición a sustancias tóxicas ha llevado a una “explosión de productos ambientalmente más favorables y no tóxicos”, indica el sitio web de información de salud, WebMD.

 

Hay muchos productos en esta categoría, desde detergentes de ropa sucia y suavizantes, hasta limpiadores de superficies como pisos, y para azulejos y limpiadores de baño, que son más seguros para los seres humanos y el planeta.

 

WebMD advierte que aunque muchos son verdaderamente más seguros, otros son “pseudo sanos,” significando que ellos “se venden como naturales aunque todavía incluyen sustancias químicas sospechosas”.

 

¿Cómo podemos distinguir los verdaderos? Lea las etiquetas de los productos para ver si el fabricante de limpiezas revela claramente todos los ingredientes. Si no lo hace, esto podría significar que el fabricante está tratando de ocultar un ingrediente sospechoso específico.

 

También, simplemente porque un producto tiene una eco-certificación impresa en su etiqueta no significa necesariamente que sea confiable.
Para asegurarse, verifique la sección de Eco-Labels  (ECOETIQUETADO) del sitio web Greener Choices, que ofrece la verdad sobre lo que las marcas significan realmente y si son respaldadas por reglamentos de gobierno.

 

Otro buen recurso es el Banco de Datos sobre Productos Caseros del Ministerio de Salud y Servicios Sociales de EE.UU., que proporciona listas de ingredientes para miles de productos en las tiendas de todo el país. EC

Información cortesía de Earth Talk

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