De Cuba a Miami

Maritza Newman nació en la Habana, Cuba y llegó a Miami con apenas un año de edad. De los recuerdos de su niñez recuerda especialmente la historia que le contaron sobre un tío que peleó en Bahía de Cochinos (Cuba) por la liberación de ésa isla caribeña, resultando con su encarcelamiento y posterior liberación después de 20 meses de cautiverio. Siendo hija única, Maritza fue criada por su madre y su abuela, quienes lucharon mucho para salir adelante. De sus primeros días en el colegio recuerda que una vez estaba sentada en una clase donde todo el mundo hablaba inglés y “yo los miraba porque no sabía cómo comunicarme con ellos ni con la maestra. Eso fue un gran impacto que todavía hoy sigo recordando”. El intercambio escolar y la televisión le ayudaron mucho a aprender el nuevo idioma, y así siguió emprendiendo nuevos retos que la llevaron hasta obtener su título y más tarde una maestría en mercadotecnia y finanzas internacionales en la Universidad de Miami.

23 años de brillante carrera

Prácticamente después de obtener su título universitario, Maritza comenzó a trabajar para Wachovia Corporation, cumpliendo 23 años de carrera dentro de una empresa que le ha brindado muchas oportunidades. Allí conoció a quien hoy es su esposo y padre de sus hijos, una persona de la cual dice sentirse muy orgullosa. Las oficinas que la empresa tiene en Florida, Carolina del Norte y ahora en California, han tenido la oportunidad de sentir la pasión que Maritza pone en todo lo que hace. Además de su liderazgo y experiencia profesional, Maritza ejerce un rol activo en la comunidad y apoya a organizaciones como la Sociedad Histórica y la YMCA. Actualmente trabaja con el Consejo Nacional de La Raza (NCLR), la Cámara de Comercio Hispana de Estados Unidos y varias instituciones benéficas sin fines de lucro para ayudar a coordinar y promover campañas y asociaciones estratégicas en todo el país.

“Nuestro país es el más poderoso del mundo y le ofrece oportunidades a todos los que las necesitan. En mi opinión los niños son el futuro y lo esencial es que estudien, porque con la educación las puertas se les abren para ayudar a sus familias y sus comunidades. Para mí también es importante mantener el idioma; ser bilingüe es una ventaja y nunca debemos olvidar nuestras raíces y la riqueza de nuestra cultura”.

Más artículos de interes