Gushsan se define como un artista autodidacta que va aprendiendo con la práctica. Conozca parte del gran recorrido de este orgulloso pintor, escultor y diseñador mexicano

José F. Sánchez. Los Angeles | 23 de septiembre de 2013

Llegó a Los Angeles a los 25 años de edad después de criarse en la fronteriza ciudad de Tijuana, aunque es tapatío de nacimiento. Se llama Gustavo Sánchez, pero su nombre de batalla, el del artista, el que todos reconocen es Gushsan y bajo ese sello ha formado una carrera en las artes plásticas que lo han convertido en una especie de embajador de la cultura mexicana en Estados Unidos.

Se define como un artista autodidacta. “Yo no estudié arte, voy aprendiendo con la práctica”, confesó. Y vaya que lo ha hecho bien. Sus obras son muchas y de lo más variadas. Se muestran en el Consulado de México en Las Vegas, en el hotel Caesars Palace de Las Vegas, en restaurantes, en centros comunitarios y en escuelas de California, Nevada, Arizona y Utah.

Sus primeras colaboraciones datan de antes del año 2000, dando sus primeros pincelazos en dos gigantescos murales, uno en el City Terrace Park y el otro, ya con su firma en la pared, en el Este de Los Angeles, allá por las calles de Indiana y Whittier, un diseño monstruoso donde destaca la imagen del famoso grupo musical Los tigres del Norte, quienes para corresponder al detalle usaron el mural para ilustrar la carátula de su disco “De paisano a paisano”.

No solo pinta murales, Gushsan diseña y decora vestidos para certámenes de belleza, diseña escenografías –ya lo ha hecho para artistas de la talla de Vicente Fernández y los mencionados Tigres del Norte–, hace esculturas, decora autos con la técnica de “air brush”, crea altares para el Día de los Muertos, diseña carteles publicitarios. “Me gustan los retos, crear cosas que no he hecho”, expresó el incansable artista admirador de los consagrados por la historia, Leonardo da Vinci y Miguel Angel.

Gushsan tiene su centro de operaciones en Las Vegas, Nevada, donde se desempeña como Director de Cultura, de Eventos y Relaciones Públicas de la Federación Jalisciense en esa ciudad. Pero en los últimos meses ha estado en la zona angelina tratando de destrabar algunos trámites que le permitan realizar una obra de gran calado. “Tengo más de siete meses metiendo aplicaciones en Huntington Park, en la ciudad de Los Angeles. Hay todo un rollo de procesos, que de parques y recreaciones, de concilios, etc. Son muchos requisitos”, comentó el artista con un tono un poco desesperado.

La obra que tiene en mente sería un gigantesco mural. “Tal vez en el Park Lake de Huntington Park. Hay una pared en la parte de atrás, es de 2,000 pies cuadrados, ya esta lista, no tiene nada, ese es un buen punto”, dijo el artista, quien añadió: “El tema sería el de unas manos en el centro con una especie de selva como fondo. El mensaje trataría sobre la importancia de tomar conciencia respecto a la naturaleza, de lo que estamos haciendo con la fauna, con la flora, con la tierra. Pero también hablaría de la educación, de los valores, de las razas indígenas de las dos naciones, de las dos culturas, y llevaría a la Estatua de la Libertad y al Angel de la independencia. Algo que hable de esta mezcla de culturas que somos”.

Mientras eso se concreta, Gushsan no para. Tiene varios proyectos y propuestas. Al momento de hacer esta nota se encontraba diseñando dos vestidos de las Federaciones de Jalisco y Zacatecas, para un certamen de belleza que se realizó en Los Angeles. También tuvo tiempo de terminar una pintura para el City Hall de esta ciudad. Se nota que es su pasión. El lo define de esta manera: “Yo disfruto el arte, es lo que alimenta mi espíritu y mientras viva lo seguiré haciendo”.

Nada mal para este mexicano que de niño nunca pensó en dedicarse a esto, pero que con los años encontró su vocación en los colores, las texturas y el diseño, en exponer su legado. “Todo mi trabajo tiene que ver con el hecho de ser hispano”, dice. Así lo atestiguan sus pinturas, sus mosaicos, sus paneles, su escultura de la pirámide de Chichen Itzá, sus máscaras y atuendos de los chinelos –danzantes tradicionales del estado de Morelos–, su calendario maya presente en un centro cultural de Eagle Rock…, y la lista sigue.

“Me emociona ver algo que he creado, pero un trabajo aparte es colocarlo, es exponerlo. Eso es lo más complicado”, reclama Gushsan, mientras explica lo difícil que puede llegar a ser dedicarse al arte. “He hecho varios trabajos que solo me han servido para cubrir mis gastos normales. Pero no lo hago por dinero, sino por satisfacción”.

Gushsan es un guerrero que lucha por mostrar el legado hispano que le brota por los poros, por darle voz a otros talentos que vienen detrás suyo, que no se cansa de machacar para conseguir espacios donde mostrar e impulsar el arte y la cultura hispana que, en este mes patrio, adquiere mayor relevancia. EC

Para ver más del trabajo de Gushsan, visite https://www.facebook.com/gushsan
Tel: (702) 416-0975

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