Conozca la diferencia entre una simple laguna mental y cuando la pérdida de la memoria es anormal y debiera ser evaluada por un profesional

A todos nos ocurre una o muchas veces eso de olvidar dónde dejó las llaves del auto o el libro que estaba leyendo la noche anterior. Casi siempre se trata de pequeñas lagunas mentales comunes y corrientes, algo muy distinto a cuando a los problemas con la cognición, o sea, el proceso de razonar, aprender y recordar. En este caso, lo más recomendable es consultar con un profesional de la salud.

Algunas causas de la pérdida de la memoria pueden presentarse al mismo tiempo o de manera individual

Los medicamentos que pueden interferir con la memoria incluyen las pastillas para dormir, los antihistamínicos de venta sin receta, los que sirven para tratar la ansiedad, los antidepresivos, algunos utilizados para tratar la esquizofrenia y los analgésicos usados después de una cirugía, ya sean de venta con o sin receta médica.

Un consumo excesivo de alcohol puede causar una deficiencia de vitamina B1 (tiamina), lo cual puede perjudicar la memoria. El alcohol y las drogas ilícitas pueden alterar la química del cerebro y afectar la memoria.

El estrés, en especial debido a un trauma emocional, puede causar pérdida de la memoria. En casos extremos y poco comunes, puede presentarse un trastorno llamado amnesia disociativa. “Esto puede hacer que alguien vague por ahí perdido, sin poder recordar su nombre o la fecha de su nacimiento, u otra información elemental”, explica el Dr. Ranjit Mani, M.D., neurólogo de la División de Productos Neurológicos de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA). “Esto por lo general se corrige solo”.

La depresión, que es común con el envejecimiento, causa una falta de atención y capacidad para concentrarse que puede afectar la memoria. “Por lo general, tratar la depresión mejorará el estado de ánimo y, entonces, los problemas de la memoria también pueden irse corrigiendo”, señala el Dr. Mani.

Un golpe en la cabeza puede causar una pérdida de la conciencia y de la memoria. “La pérdida de memoria por un solo incidente de traumatismo craneal por lo general permanece sin cambio o hay una mejora gradual, pero no empeora”, aclara el Dr. Mani. Sin embargo, los traumatismos reiterados, como en el caso de los boxeadores y los jugadores de futbol americano, puede acarrear una pérdida progresiva de la memoria, entre otros efectos.

Las personas con VIH, tuberculosis, sífilis, herpes y otras infecciones de las membranas o la substancia gris del cerebro pueden experimentar problemas de la memoria.

Una tiroides hipoactiva o hiperactiva puede interferir con el recuerdo de acontecimientos recientes.

El poco sueño de calidad puede afectar la memoria.

La deficiencia de vitaminas B1 y B12 pueden afectar la memoria, pero pueden tratarse con una pastilla o una inyección.

Como parte del proceso normal de envejecimiento, a algunas personas se les puede hacer más difícil recordar ciertos tipos de información, tal como los nombres de las personas.

Sin embargo, el deterioro cognitivo leve es un padecimiento que se caracteriza por un déficit de memoria que va más allá del esperado para la edad, pero no basta para afectar las actividades diarias.

La forma más grave de pérdida de la memoria es la demencia. Con la demencia, hay un deterioro creciente de la memoria y de otros aspectos del pensamiento que son lo suficientemente graves como para trastocar las actividades diarias. Aunque tiene muchas causas, la más común es sin duda la enfermedad de Alzheimer, en la cual hay una pérdida progresiva de neuronas, acompañada de otras anomalías en el cerebro. EC

Con información de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA)

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