Las acciones ejecutivas de Obama seguirán bloqueadas después del empate a cuatro votos entre los magistrados de la Corte Suprema de Justicia

Continúa la pesadilla para más de 5 millones de indocumentados que se verían beneficiados con la activación de los programas DACA y DAPA promulgados por el presidente Barack Obama.

La Corte Suprema de los Estados Unidos tenía en sus manos el poder de impulsar las iniciativas o de frenarlas en seco, y aunque todo terminó en un empate con 4 votos para cada bando, el fallo significa un duro golpe para las aspiraciones de millones de personas que tenían la esperanza de obtener un permiso de trabajo y de salir de las sombras en las que han vivido por años.

El bloqueo de las acciones ejecutivas de Obama volvió a quedar tal y como lo resolvió el dictamen de una corte de Texas, avalada por ese y otros 25 estados casi en su totalidad gobernados por republicanos. De esta forma sigue en vilo la ampliación del DACA que le permitió a los “dreamers” obtener una licencia de manejo y un permiso de trabajo; es más, algunos que recibieron el beneficio que se originó en el 2012, dicen que para renovar el DACA por un segundo periodo sufrieron más retrasos que de costumbre.

El otro programa, el conocido como DAPA que ampararía de la deportación a los padres indocumentados de hijos ciudadanos o residentes legales quedó en suspenso antes siquiera de ponerse en marcha.

Las reacciones ante el fallo de la Suprema Corte no se han hecho esperar. Muchos líderes a favor de una reforma migratoria integral han expresado su desencanto y frustración por el veredicto. “Estoy extremadamente decepcionado que la Suprema Corte no haya llegado a una decisión mayoritaria. “Esta demanda con motivos políticos presentada por los republicanos no hace nada para reformar nuestro roto sistema migratorio y solo sirve para sembrar el miedo y la incertidumbre en hogares por todo el país. La demanda también ataca a las familias estadounidenses: la gran mayoría de las familias que calificarían para DAPA y DACA incluyen ciudadanos estadounidenses que han sido parte de nuestras comunidades por décadas. Este caso es un ataque republicano en contra de las familias Latinas”, comentó el líder demócrata del Senado, Harry Reid.

Por su parte, la congresista Lucille Roybal-Allard declaró: “La decisión dividida de hoy de la Corte Suprema es profundamente decepcionante. La decisión del tribunal significa que más familias inmigrantes estarán en peligro de una separación; más padres indocumentados se verán obligados a permanecer en las sombras, y otros no serán capaces de contribuir con su talento en apoyo de las comunidades y la economía de Estados Unidos”.

El mismo presidente Obama se manifestó respecto a la decisión: “El estancamiento de la Corte Suprema es un retroceso que nos lleva más lejos de donde queremos estar”, aunque dijo que confía en que una reforma del sistema de inmigración vendría con el tiempo.

Por otro lado, la congresista hispana Loretta Sánchez expresó: “Nuestra batalla por la reforma migratoria no ha terminado, ni en el Congreso ni en los tribunales. Más que nunca, estoy firme en mi creencia de que la reforma migratoria integral es nuestra obligación moral de nuestro país. Voy a seguir luchando profundamente por nuestras familias y por la justicia y dignidad de nuestra comunidad inmigrante. Nuestra lucha sigue”.

Cabe aclarar que las medidas a favor de los inmigrantes no han sido borradas completamente, sino solo temporalmente hasta que se logre un voto mayoritario del máximo poder judicial, algo que tal vez no ocurra en lo que queda de la Administración de Obama.

El temor más grande que tienen los indocumentados es de no saber qué hacer si son detenidos por agentes de ICE para su deportación, toda vez que desde octubre del 2015 hasta el pasado mes de mayo los oficiales de las Oficinas de Inmigración y Aduanas (ICE) han deportado a más de 150,000 personas, de las cuales cerca del 40 por ciento no tenían antecedentes criminales.

Los líderes de las organizaciones a favor de los inmigrantes insisten en que continuarán luchando para que las medidas del presidente Obama se hagan una realidad y que sirva para sentar las bases de una posible reforma migratoria que acabe con el temor de miles de familias que lo único que quieren es trabajar y vivir sin temor. EC 

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