México analiza su continuidad en la Copa Libertadores. ¿Quién pierde más?

Chivas ya tiene un lugar asegurado para la próxima Copa Libertadores, pero corre peligro de no participar, ni ellos ni el resto del pelotón mexicano que representaría a este país en el torneo sudamericano. La razón son los nuevos cambios que sufrirá el certamen y que haría prácticamente imposible para que los eternos invitados asistan. El calendario aparece como un obstáculo insalvable. La decisión se tomará el próximo 5 de diciembre durante la Asamblea de Dueños de la Liga MX.

Es un torneo complicado, con viajes largos, territorios hostiles y arbitrajes dolosos. Los anfitriones ven a los mexicanos como invitados incómodos. El trato es de segunda. Encima les hacen casi imposible que uno de los del norte se atreva a ganar el título, cosa que no ha pasado en los 18 años de un romance agridulce.

Pero eso es precisamente lo que endurece el carácter. El roce con los fuertes de Argentina, de Brasil, de Uruguay. Los partidos en el Morumbí, en La bombonera, en el Centenario, en el Defensores del Chaco. Siempre hay que buscar jugar con los mejores y si las condiciones son adversas, el aprendizaje será más valioso.

También del otro lado salen perdiendo, más en lo económico que en lo futbolístico. Con la salida de los mexicanos arrastrarían consigo a poderosos patrocinadores, aunque parece que los organizadores de la copa están haciendo a un lado a sus vecinos de arriba al disputar la justa de febrero a noviembre, lo que se empalmaría con la Concachampions, torneo mandatorio para los aztecas.

Enrique Bonilla, presidente de la Liga MX, dijo que quieren seguir participando. Lo mismo opinan varios técnicos y jugadores. Saben que es una competencia que da prestigio, que fortalece, que da respecto. Para solventar el asunto suenan propuestas como, asistir con equipos sub-20 o jugar el primer semestre con los titulares y el resto con los jóvenes.

¿Se acabará el romance? El panorama no luce despejado. EC

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