Para aquellos que han buscado la ayuda de un agente de bienes raíces y, dado el rango de precios deseado y la necesidad de vivienda, se les ha dicho que no pueden costear ninguna propiedad en el mercado actual, la compra de una propiedad en juicio hipotecario o foreclosure pudiera ser la vía para lograr su sueño de ser propietario.

Clase de propiedades que se puede obtener

La liquidación de una propiedad por juicio hipotecario es una opción viable para quienes deseen ahorrar en la compra de una vivienda. Sin embargo, es un proceso un tanto complicado que exige una gran perseverancia, investigación y recolección de información. Existen tres categorías de propiedades en este amplio mercado:

1. Propiedades pre-juicio hipotecario: Son viviendas cuyos propietarios están atrasados con el pago de las mensualidades. El proceso de litigio puede haber comenzado y, por lo general, se le notifica al propietario que no ha cumplido con los pagos requeridos. Esta clase de propiedades pudieran significarle los mayores descuentos si contacta al propietario actual y negocia el precio, ya que muchos dueños no quieren tener un juicio hipotecario en su historial de crédito. Sin embargo, esta opción no está exenta de riesgos. Un gran número de propietarios ha estado en esa situación entre varios meses y un año, por lo que la propiedad podría necesitar reparaciones, e incluso tener deudas de impuestos. También podría estar seriamente dañada o pendiente de embargos (liens). Si bien podría estar ahorrando en la compra, los embargos/gravámenes que generalmente se imponen a propiedades con pagos de impuesto atrasados pueden ser exorbitantes. Además, corre el riesgo de lidiar con alguien que podría dañar a propósito la propiedad después de firmar un acuerdo de compraventa.

2. Subastas: Si bien esta alternativa pudiera prometer grandes ofertas, los compradores potenciales se encuentran a menudo apostando a una propiedad que no han visto, y no tienen la oportunidad de inspeccionar previamente. Algunas cortes exigen el pago total de la propiedad a la hora de la subasta, por lo que habría que contar con financiamiento asegurado y anticipado, además de tener a la mano un cheque bancario para efectuar la transacción. Por otra parte, durante el frenesí de la subasta, en ocasiones se exageran las sumas y el comprador pudiera adquirir una casa con una rebaja mínima del precio original.

3. Reposeídas por el banco: Es la opción más segura a la hora de comprar propiedades en juicio hipotecario, según los expertos financieros, aunque también proporcionan menos ahorros. Hay más seguridad porque no hay embargos contra la propiedad (el prestamista “limpia” el título de la misma, y en ocasiones hasta se hace cargo de las posibles reparaciones), no hay inquilinos y se puede, usualmente, ver e inspeccionar la propiedad antes de hacer la oferta. Como está tratando directamente con el prestamista, puede pedir una suma menor de pago anticipado y la eliminación de puntos y penalidades por prepago; también podría negociar una tasa de interés menor que la del mercado actual.

Información proporcionada por Contexto Latino

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