2. Argumentos Frívolos. Otro argumento utilizado es que la Sexta Enmienda del congreso referente al poder de recaudar impuestos sobre el ingreso nunca fue ratificada; que los salarios no son ingresos; que la presentación y declaración de los impuestos no es más que voluntario y que llenar la Forma 1040 viola la Quinta Enmienda de los derechos en contra de la auto incriminación o de la Cuarta Enmienda sobre los derechos de privacidad. Estos argumentos son falsos y han sido rechazados en la Corte.

3. Fraude en los retornos. Algunos preparadores deshonestos obtienen jugosas ganancias al tomar una porción de la devolución que recibe su cliente e inflando el costo por el servicio. Este tipo de personas atraen a sus clientes prometiéndoles que recibirán el máximo reembolso. Escoja cuidadosamente a su preparador y dude cuando la propuesta sea demasiado buena como para ser verdad.

4. Consejerías de Crédito. Los contribuyentes deben ser cuidadosos con las organizaciones consultoras de crédito que afirman pueden arreglar los intereses de crédito. Algunas de estas agencias cobran altas sumas por prestar pequeños servicios y hasta por no prestarlos, cuando se supone que deben proveer educación a los clientes con bajos ingresos y problemas de deudas.

5. Doctrina “Reclamo de Derecho”. Basándose en una mala interpretación del Código de Impuestos Internos el contribuyente intenta tomar una deducción igual a la suma de su salario alegando “un gasto necesario para la producción de ingresos” o “compensación por servicios personales prestados actualmente”.

6. Deducción de “Sin Ganancia”. Los contribuyentes guiados por sus preparadores de impuestos tratan de eliminar la totalidad de su ingreso bruto ajustado (AGI) deduciéndolo en el Anexo A, en la sección denominada “Otras Deducciones Misceláneas”.

Además de los mencionados otros tipos de fraude son cometidos. Acuda a un preparador de impuestos.

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