¿Dónde se originó tal crisis?
La raíz de todo esto es el sector de viviendas del país. Durante el “boom” de los primeros años de la década, millones de hipotecas se otorgaron a personas que no tenían la condición financiera para pagar las cuotas. Estas hipotecas se dieron usando como respaldo casas que en realidad no valían el precio de compra. Muchos se beneficiaron de eso. El “comprador” pudo vivir en una casa que jamás hubiese podido comprar bajo circunstancias normales. El corredor de bienes raíces y el de hipotecas ganaron jugosas comisiones. El banco que otorgaba la hipoteca cobraba honorarios e intereses muy altos. Las instituciones Freddie Mac y Fannie Mae cobraron primas muy altas para asegurar estas hipotecas. Los fondos de capital riesgo y muchos bancos y gobiernos alrededor del mundo le compraron a estas instituciones (y a otros bancos), instrumentos financieros respaldados por estas hipotecas y casas, recibiendo un alto retorno en su capital. Y para poder multiplicar estas ganancias, lo compraron usando dinero prestado a niveles jamás vistos. Y por supuesto, los ejecutivos de todas estas instituciones recibieron millones de dólares en compensación por su “buen trabajo”. Los accionistas de estas empresas vieron el valor de sus acciones subir. Hasta el gobierno pudo disfrutar del alto porcentaje de familias que eran “dueños” de su casa. Pero todo este “éxito” se basaba en una premisa clave: que el? comprador tenía la capacidad de pagar sus cuotas a tiempo y sin falta. Ya sabemos que eso era imposible. Y todo ha colapsado y todos han perdido.

¿Cuáles serán los efectos?
Los efectos de todo esto se sentirán por muchos años y nos impacta a todos. A corto plazo, entraremos en una recesión económica y veremos un incremento en las tasas de interés que pagamos en las tarjetas de crédito, para los préstamos de auto y de hipotecas. También será mucho más difícil calificar para todo tipo de préstamo. El gobierno implantará demasiadas regulaciones que limitarán el crecimiento empresarial y por ende el crecimiento de la economía del país. Esto va a reducir las oportunidades de empleo. Probablemente entraremos en un periodo de “deflación” (lo opuesto de la inflación) donde los precios bajan por falta de demanda, algo muy dañino para la economía.

Pero a pesar de todo esto, no podemos olvidar que la economía de los Estados Unidos sigue siendo la más grande del mundo y en muchos aspectos la más sólida y confiable. Es mucho más grande que cualquier crisis financiera, incluso ésta. Mientras que uno sea prudente con su dinero, ahorrando mucho, no gastando más de lo que gana e invirtiendo en cosas realmente seguras y a largo plazo, esta crisis no será nada más que un mal recuerdo.

Mike Periu, experto financiero, es el director del New Business Institute. Ofrece consejos, talleres y asesoría para empresas y familias. 1.800.929.4402 | [email protected] | www.tudinerocuenta.com ©EcoFin Media, LLC

Para comentarios: 1-800-242-2527

SHARE

Más artículos de interes